Sueños de Libertad “María Dispuesta A Todo” Capítulo 338-340
El capítulo 438 de Sueños de Libertad arranca con Andrés en su despacho, visiblemente tenso mientras habla por teléfono. Sus palabras reflejan preocupación y urgencia: intenta conseguir un permiso para que su cliente pueda ser visitado, pero del otro lado de la línea la respuesta lo deja incrédulo: la orden de restricción proviene de Remedios, alguien en quien nunca habría pensado. Andrés repite su incredulidad, intentando mantener la calma y convenciendo a su interlocutor de la gravedad de la situación, pero la llamada se corta abruptamente. Queda inmóvil, respirando hondo mientras deja el teléfono sobre la mesa, y decide salir del despacho para despejarse.
En el pasillo se encuentra con Marta, quien percibe su estado alterado y le pregunta si todo está bien. Andrés, intentando ocultar la verdad, miente diciendo que hablaba con un mecánico de la fábrica. Marta desconfía, pero no insiste. Ambos se dirigen al salón donde los demás miembros de la familia los esperan. María rompe el silencio, mostrando preocupación por lo que ha ocurrido con Andrés y su “técnico”. Gabriel interviene de inmediato para aliviar la tensión, dándole la bienvenida y recordando que aún debe cuidarse de no sobreesforzarse. Andrés responde con una leve sonrisa, explicando que su objetivo es sentirse útil, especialmente en momentos complicados.
Damián, hasta entonces callado, expresa su pesimismo: considera que desgastarse por la fábrica no tiene sentido porque Brosart hará lo que quiera. Marta lo contradice con vehemencia, insistiendo en que la familia tiene responsabilidad en el éxito de la empresa y que su esfuerzo puede marcar la diferencia. Gabriela se suma con determinación, asegurando que hará todo lo posible por salvar la situación y que no piensa rendirse. María, intentando suavizar el ambiente, cambia de tema para hablar de algo más alegre: la boda próxima de Gabriel. Este confirma la fecha dentro de un mes, y Begoña agrega que será una ceremonia íntima, con pocos invitados, lo que permite planear la luna de miel con calma.

Sin embargo, la tranquilidad se rompe cuando Begoña anuncia una decisión inesperada: dejará de trabajar en el dispensario una vez que terminen los chequeos anuales. La noticia sorprende a todos. Marta pregunta sorprendida el motivo, y Begoña explica que Chloe le comunicó que prescindirán de ella, una decisión que no provino de Gabriel, sino de niveles superiores en la empresa. Andrés frunce el ceño ante la situación, mientras Gabriel, visiblemente molesto, promete hablar con Brosart para protegerla. Begoña lo detiene, asegurando que no quiere favoritismos y que su intención es que otros trabajadores, que dependen más de sus empleos, no se vean afectados. Andrés cuestiona si se sacrificará por los demás, y Begoña responde con serenidad que priorizará a quienes realmente necesitan el trabajo, evitando causar injusticias. Damián agrega que despedirán a otro para cubrir su sueldo, a lo que Begoña asiente, reafirmando que no desea intervención alguna. La sala queda en silencio hasta que Gabriel, con determinación, asegura que no dejará la situación así.
Horas más tarde, María se encuentra sola en el jardín, leyendo un libro, cuando la visita inesperada de Chloe Dua la sorprende. Chloe se presenta como representante de Brosart, extendiendo la mano con una sonrisa medida. María, aunque cordial, mantiene una actitud fría y desafiante. La conversación revela la intención de Chloe de transmitir mensajes positivos: quiere asegurar que la empresa siga siendo un referente en España. María, escéptica, ironiza sobre el valor de su presencia y la percepción de su experiencia en negocios, recordando que desde la llegada de Chloe no había recibido atención directa de la nueva dirección. Chloe responde con diplomacia, justificando su prioridad hacia otros socios más involucrados en la gestión, pero María no acepta excusas, dejando claro que no se someterá y que exige respeto.
El diálogo entre ambas se mantiene tenso y cargado de subtexto: María demuestra que conoce el juego empresarial y no se deja intimidar, mientras Chloe intenta transmitir seguridad y cortesía. La conversación refleja un choque de personalidades: la firmeza de María frente a la estrategia diplomática de Chloe. Al finalizar, Chloe se despide con cierto incómodo formalismo, asegurando que espera futuros encuentros, mientras María mantiene su postura, reafirmando su autonomía y determinación.
Paralelamente, Andrés se reúne con el detective Ruiz para profundizar en las sospechas sobre Gabriel de la Reina y su relación con Brosart. Ruiz confirma que Gabriel no tuvo tratos previos con la empresa francesa, pero Andrés sospecha que existe una conexión oculta. La investigación se complica, y aunque Ruiz advierte que se requiere paciencia, Andrés insiste en obtener resultados rápidos, preocupado por la boda de Gabriel con la viuda de su hermano, lo que, según él, fortalece la posición del primo dentro de la familia y podría tener consecuencias peligrosas.

Andrés revela los esfuerzos realizados para reunir pruebas: intentó obtener información de una exempleada encarcelada por robar un perfume, quien confesó que Gabriel la amenazó con hacer daño a su hija si hablaba. Sin embargo, la mujer se niega ahora a colaborar. Además, Andrés intentó localizar a la hija de Gabriel en París sin éxito. A pesar de estos obstáculos, el detective sugiere concentrarse en la posible conexión entre Gabriel y Brosart en España. Andrés acuerda y proporciona antecedentes sobre Gabriel: antes de llegar a Toledo vivió en Tenerife, estudió derecho, trabajó en un bufete mercantil, y su familia tiene un pasado marcado por la pérdida de ambos padres. Toda esta información se convierte en el punto de partida de la investigación, mientras Andrés se prepara para viajar a Tenerife, consciente de que cada paso lo acerca a una verdad que podría cambiar el destino de la familia de la reina y revelar secretos que amenazan con destruirlo todo.
El episodio 438 combina tensión familiar, intrigas empresariales y secretos ocultos que generan un ambiente cargado de suspenso. La firme decisión de Begoña de proteger a los trabajadores y no aceptar favoritismos contrasta con la diplomacia calculada de Chloe y la incertidumbre de Andrés, atrapado entre la preocupación familiar y la investigación que podría desvelar la conexión entre Gabriel y Brosart. La narrativa evidencia cómo las relaciones personales y profesionales se entrelazan, con cada personaje enfrentando dilemas éticos, afectivos y estratégicos. La decisión de Begoña de sacrificar su puesto, la llegada de Chloe con fines empresariales y la determinación de Andrés por descubrir la verdad generan un entramado de conflictos que mantendrá al espectador al borde de su asiento.
El episodio también deja entrever las futuras confrontaciones: la fortaleza de María frente a Chloe, la resolución de Begoña respecto a su rol en el dispensario y la posible revelación de secretos empresariales y familiares que Andrés está decidido a descubrir. Todo apunta a que los próximos episodios estarán marcados por enfrentamientos de poder, intrigas y decisiones críticas que podrían alterar para siempre la estructura de la familia de la reina y la empresa que ellos intentan proteger.