Sueños de Libertad Capítulo 12 de Novimbr (Gabriel rechaza el poder y sorprende a todos en De Reina)
Spoiler:
La mansión de la familia Reina despertaba ese miércoles 12 de noviembre con una quietud casi sobrenatural, como si el aire aún cargara la tensión de tormentas pasadas. Era un silencio pesado, de esos que anuncian cambios profundos. A las 15:45, una hora que para el mundo exterior carece de importancia, la familia se preparaba para vivir un día que marcaría un antes y un después en sus vidas.
Damián, el patriarca, se encontraba enfrentando su propia vulnerabilidad y, con ello, los rencores acumulados durante años. Las palabras que antes permanecían calladas comenzaron a emerger, y Chloé, confiada en su control absoluto, pronto descubriría que un solo movimiento de Antoan Brosart podía desbaratar sus planes. Sin embargo, la verdadera sorpresa llegó cuando un nombre inesperado, el de Gabriel, resonó con fuerza en la sala de juntas, abriendo puertas que nadie había anticipado y dejando entrever un futuro incierto y lleno de posibilidades.
En las primeras horas de la mañana, Pelayo acudió al despacho de Marta. La tensión en su cuerpo era evidente: la corbata apretaba su cuello y sus nudillos estaban blancos por la presión. Marta, concentrada en una carta sobre su escritorio, le permitió entrar. La misiva, escrita por Damián, parecía sólida e inmutable, a pesar de la tormenta emocional de la noche anterior. Pelayo relató con voz quebrada los eventos recientes, el chantaje de Elo y el desvanecimiento repentino de Damián, mientras Marta, con una serenidad que desarmaba, le aseguró que el peso de las mentiras pasadas era lo que verdaderamente envenena, no la verdad en sí misma. Con un suspiro, Pelayo aceptó que aquel era apenas el primer paso hacia la reconciliación y la construcción de un futuro más seguro para la familia.
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Al mismo tiempo, Begoña se encontraba en la galería, dibujando círculos sobre el cristal empañado, mientras Julia jugaba a lo lejos y su bebé le recordaba, con pequeños movimientos, que la vida seguía su curso. La tranquilidad se interrumpió cuando Damián apareció, sorprendiendo a Begoña con una claridad y serenidad que solo quienes han estado al borde del abismo pueden mostrar. Con voz firme, pero cargada de emoción, le comunicó su decisión de confiar en ella y en Gabriel para cuidar de Julia. Era una concesión de confianza, un acto de esperanza y de reconocimiento de que, a veces, el amor y la dedicación superan al orgullo y la testarudez. Begoña, emocionada, aceptó, sintiendo que la promesa de un futuro mejor para la niña y su familia se materializaba frente a sus ojos.
Mientras tanto, en el hogar de Losmerino, Joaquín había tomado una decisión radical: renunciar a su puesto en Perfumerías de la Reina por no querer ser cómplice de decisiones que perjudicaban a otros. La noticia generó tensión inmediata entre él y Gema, pero su determinación y dignidad lograron imponerse. Joaquín actuó con calma y empatía, transformando el conflicto en un acto de integridad y dejando claro que el miedo no debía dominar sus acciones. La reacción de Gema mostró cómo incluso la resistencia más fuerte puede ablandarse ante la firmeza de la convicción y la moral.
En el dispensario, Luz enfrentó otra dura noticia: la formalización de su despido. Sin embargo, la resolución de Damián sobre la adopción de Julia y la confianza depositada en Begoña y Gabriel les permitió equilibrar la balanza emocional. La injusticia del despido coexistía con la felicidad de una nueva familia formada, enseñándoles que el corazón humano puede soportar cargas contradictorias y aún encontrar espacio para la esperanza y la alegría. Begoña y Luz compartieron un abrazo cargado de emoción, conscientes de que aunque la lucha continuara, aquel día representaba un triunfo del amor y la solidaridad sobre la adversidad.
En otra parte de la mansión, Chloé avanzaba con seguridad por el laboratorio, decidida a llevar a cabo su plan para conquistar París con la línea Preta Porter. Su estrategia chocaba con la visión de los artesanos, quienes defendían el perfume como un arte lento, delicado y personal. La tensión aumentó cuando recibió la llamada de Antoan Brosart, anunciándole la decisión sobre la dirección de la filial. Lo que Chloé esperaba que fuera un reconocimiento a su esfuerzo se convirtió en una sorpresa: Gabriel sería el nuevo director. La revelación la dejó desarmada por dentro, aunque su sonrisa profesional permaneció intacta.

En la tienda, Gema y Claudia lidiaban con las tensiones de un nuevo sistema de ventas que prometía eficiencia, pero que solo traía confusión y miedo. La confrontación entre ambas se transformó en una oportunidad de entendimiento, y Manuela intervino con palabras que recordaban la importancia de priorizar el bienestar de los niños por encima del estrés y la ansiedad de los adultos. Las disputas internas comenzaron a suavizarse, dejando espacio para la cooperación y la reconciliación.
David, por su parte, recordaba con nostalgia los cinco años de su boda con Amelia, mientras Carmen le ofrecía consuelo con un café que simbolizaba cuidado y acompañamiento. Gaspar observaba, reconociendo que a veces el refugio que uno busca no siempre puede ser proporcionado por sí mismo, sino que requiere del apoyo de los demás.
Finalmente, Damián reunió a María y Andrés para comunicarles oficialmente la adopción de Julia por Begoña y Gabriel. La noticia generó emociones encontradas, pero también alivio y esperanza. Andrés se despidió de Begoña con sinceridad, aceptando que algunas vidas se construyen también sobre las decisiones no tomadas y los caminos que no se recorrieron, dejando atrás el pasado con una sensación de cierre y cicatrización emocional.
El día concluyó con pequeños gestos que simbolizaban paz y reconciliación: Julia jugando a ser la directora de su mundo, la familia compartiendo chocolate y risas, y la certeza de que, aunque el mundo aún estaba lleno de conflictos, por primera vez, varias personas habían logrado tallar su propia llave hacia la libertad y la esperanza. La jornada dejó una enseñanza clara: la verdadera fuerza reside en la unidad, la honestidad y el coraje de enfrentar la vida con integridad y amor.