Scontro epico e definitivo tra Manuel e Cruz! | LA PROMESSA ANTICIPAZIONI 19-20 NOVEMBRE
Nel Palazzo della Promessa la tensione
El palacio de la Promessa se encuentra al borde del colapso, donde secretos largamente guardados y amenazas recientes se entrelazan, desestabilizando cada rincón de la familia Luhan. Hana y Curro siguen explorando la misteriosa habitación oculta, un refugio que perteneció a Dolores según reconoce Ramona. Allí, una reciente mancha de sangre despierta preguntas inquietantes, sugiriendo que algo terrible pudo haber ocurrido en aquel lugar. Mientras tanto, en el ala principal del palacio, la estructura misma del poder familiar comienza a tambalearse. Cruz, atrapada en todos los frentes, ve cómo su control sobre la familia se desmorona: Leocadia la desafía con firmeza, Alonso permanece distante, Manuel y Ana la confrontan indirectamente, y hasta su posición de autoridad empieza a mostrar grietas. Petra observa con temor cómo la marchesa vacila, consciente de que un solo error podría arrastrarlas a ambas al abismo.
En las áreas de servicio, entre cocina y lavandería, los ánimos estallan con facilidad. Las tensiones acumuladas, viejas heridas y resentimientos ocultos encuentran un campo fértil en un ambiente marcado por la escasez y el trabajo agotador. Riccardo, Samuel, María y el resto del personal enfrentan sus propios conflictos, mientras en el ala noble se producen choques de fuerza y palabras. Catalina, afectada por su embarazo gemelar, se enfrenta nuevamente a Cruz, revelando verdades que hieren profundamente. Martina y Ángela comienzan a dudar de las intenciones de Jacobo, y Curro comparte con Manuel sus decepciones más profundas. Todo parece acercarse a un punto de ruptura, un evento que podría transformar las relaciones, el equilibrio de poder y el futuro de todos los habitantes del palacio. Y la verdad que Hana y Curro están a punto de descubrir promete ser la chispa que incendie todo.
Maria, todavía alterada por los acontecimientos recientes, visita a Rómulo para confesar que el pánico la llevó a creer estar poseída, influenciada por la lectura de un libro sobre exorcismos y relatos de espíritus. Ya liberada del libro, asegura no estar bajo ninguna influencia sobrenatural. Rómulo, divertido por su relato, le señala que la pequeña representación improvisada durante el almuerzo, nacida de la escasez de comida, trajo un respiro de alegría al personal. María reconoce el esfuerzo de Candela, Simona y Lope, quienes, a pesar de las dificultades, hacen todo lo posible por mantener la armonía. Rómulo la elogia por su generosidad y por preocuparse más por los demás que por sí misma.
En el piso noble, Hann confía a Manuel que Cruz ha impuesto severas restricciones sobre Ramona, impidiéndole ingresar al palacio sin motivo aparente. Manuel se irrita, deseando enfrentar de inmediato a su madre, pero Ana lo detiene, evitando que los conflictos se intensifiquen. Según ella, Cruz sigue manteniendo a Ramona alejada por los viejos lazos que unían a Dolores con el marchese. Manuel se resigna a pesar de la injusticia. Hann y Manuel consideran entonces un plan para proteger a Ramona, alojándola en los cuartos de servicio, el único lugar donde Cruz no podría intervenir, garantizando así la seguridad de la joven.
Mientras tanto, Samuel busca confrontar a María, deseando resolver la tensión que existe entre ellos. Le pregunta por qué evita su presencia, por qué parece incapaz de permanecer en la misma habitación. María niega cualquier influencia sobrenatural, pero admite que llegó a pensar en atraer desgracias a otros y que siente una fuerte atracción por él, a pesar de su decisión de permanecer solo amigos. Esta revelación confirma que entre ambos hay un vínculo incontrolable, generando equívocos y sufrimiento.
En la habitación de Cruz, Petra presencia la ira de la marchesa, quien confiesa que cada palabra de Hann la irrita y que Manuel se ha convertido en un escudo para la joven. Cruz teme que tras la muerte del marchese su rol en la familia quede debilitado. Petra le recuerda cautela, sugiriendo que aún hay margen de maniobra. Cruz se muestra exhausta, considerando que bajar a comer es como luchar en múltiples frentes, especialmente contra Leocadia y su hija. Petra propone apartar a las jóvenes, pero Cruz rechaza la idea, consciente de los riesgos.
Hann y Curro acompañan a Ramona a la habitación secreta. Allí, ella reconoce de inmediato cada objeto de Dolores, recordando los días en que cosían juntas y se ocupaban de Hann mientras Dolores visitaba el lugar con Curro. La reciente mancha de sangre despierta preocupación: Ramona asegura que no pertenece a Dolores, fallecida hace más de veinte años, y sugiere que la presencia de alguien más reciente podría indicar un incidente grave en el pasado reciente.
En el despacho, Rómulo conversa con Pia sobre María, explicando cómo su comportamiento extraño, originado en el miedo y la influencia del libro, logró restaurar cierta armonía entre los domésticos. Riccardo comparte su alivio por ver que Santos ha dejado de culparlo por todo, notando un cambio positivo en el ambiente familiar. Aun así, critica a Rómulo por sus preguntas insistentes hacia Pia, mientras este lo amonesta recordando que los sentimientos no desaparecen fácilmente.

Alonso, al teléfono con un comprador de tierras, improvisa excusas para ganar tiempo. Cruz entra y lo elogia por su habilidad, aunque se muestra agotada por los conflictos del día y sin ánimo de enfrentarse a nuevas confrontaciones. Alonso le recuerda la tensión con Hann y aconseja tratar a la joven con paciencia, especialmente por su embarazo. Cruz, preocupada, insinúa que el niño podría no ser de Manuel, provocando la irritación de Alonso, quien le recuerda que ama a todos sus nietos por igual.
En la cocina, las cocineras comentan la contratación de la esposa de Riccardo en el panificio de Luhan, cuestionando sus motivaciones, aunque reconocen que al menos ya no dependerá económicamente de él. Marcelo, con entusiasmo, comparte que logró capturar conejos en la montaña, un alivio para la dieta diaria, y Lope agradece su contribución para preparar una comida más sustanciosa para los domésticos y los señores.
Manuel intenta animar a Catalina, proponiéndole buscar aliados para convencer a Alonso sobre el plan de recuperación de las tierras, aunque Catalina se niega a involucrar a Adriano, evitando reabrir heridas del pasado. En cocina, Petra y las cocineras discuten la preparación del merluza, mientras Santos defiende el pan recibido de su madre frente a la negativa de Petra, generando un conflicto que Candela y Pia discuten con intensidad hasta la intervención de Rómulo.
Martina y Ángela juegan a dama, conversando sobre Jacobo. Martina confiesa su felicidad por su regreso, mientras él admite que su presencia podría resultar incómoda debido a la situación económica crítica de la familia. Sin embargo, comparte que comprende la necesidad de vender las tierras, pese al dolor que le causa. En paralelo, Curro y Manuel discuten sobre la dieta y las tensiones familiares, revelando Manuel que Cruz expresó su rechazo hacia el niño que él y Hann esperan, aumentando la angustia del joven.
Mientras Manuel se aleja en silencio para reflexionar, dejando a Curro solo con sus pensamientos, el peso de las revelaciones queda suspendido en el aire, como presagio de los próximos conflictos que amenazan con alterar por completo la vida de la Promessa.