Avance Sueños de Libertad, capítulo 438: «Cuando todo se descubra, seré intocable»
⚠️ Spoiler — “Cuando todo se descubra, seré intocable. Avance Sueños de Libertad. Capítulo 438 (17 de noviembre)”
SPOILER
La semana comienza con un aire inquietante en la colonia, donde nada es lo que parece y cada paso parece empujar a los personajes hacia un punto sin retorno. A pesar del amanecer despejado, en el ambiente flota una tensión que anuncia que las verdades ocultas están a punto de salir a la luz.
En la fría sala de la prisión, Andrés escucha las negativas del abogado sin realmente prestar atención. Mientras el reloj marca el paso cruel del tiempo, su defensa insiste en que visitar a Remedios “no es prioritario”, algo que enciende todavía más la desesperación de Andrés. Él sabe que la boda de Gabriel y Begoña está fijada dentro de un mes y teme que, cuando ese enlace se consolide, nada ni nadie podrá detener el ascenso de su primo. La rabia contenida lo empuja a tomar una decisión: si el abogado no lo ayuda, lo hará solo.
Cuando el despacho queda vacío, Andrés susurra el nombre de Begoña, prometiéndose que no permitirá que ella camine hacia un matrimonio construido sobre mentiras.
Mientras tanto, en la casa grande, Begoña sostiene el sobre de su despido con una mezcla de incredulidad y tristeza. Ante la familia de los De la Reina, reconoce que ha sido apartada del dispensario sin apenas explicación. Gabriel, rápido para quedar como salvador, ofrece intervenir, pero ella lo detiene con firmeza. No quiere favoritismos ni que su relación sea motivo de ventaja. Su integridad, sin embargo, solo aumenta la inquietud de Digna, que observa a Gabriel con creciente sospecha.
A la tensión se suma la incertidumbre sobre la Casa Kuna. Begoña exige que el proyecto continúe, una petición que deja en silencio tanto a Gabriel como a la recién llegada Chloe, que parece albergar decisiones incómodas que aún no se atreve a revelar.
Horas antes, Claudia había elegido a Maripaz como nueva encargada de la Casa Kuna, un gesto que hizo estallar de emoción a la joven. Todo parecía un triunfo, hasta que la noticia del inminente cierre cayó como una sentencia sobre los proyectos de ambas.
Lejos de los pasillos llenos de discusiones, Digna y su nieta Julia comparten un momento tierno entre harina y galletas. Julia, con esa lucidez inocente que solo tienen los niños, siembra en su abuela la idea de convertirse en maestra de labores, una posibilidad que toca una fibra profunda en Digna y que despierta por primera vez en mucho tiempo un sueño diferente.

En la tienda del pueblo, Cristina intenta mantener la compostura cuando Beltrán entra buscando su ayuda para elegir un regalo para Loreto. Aunque ambos intentan comportarse con naturalidad, las palabras, los silencios y los perfumes que prueban reabren heridas que ella creía cerradas. El momento más duro llega cuando él le entrega la invitación a su boda. Cristina, incapaz de rechazarla directamente, la acepta con manos temblorosas y un nudo en la garganta.
En el almacén, Joaquín examina cajas rotas y, casi sin darse cuenta, comienza a imaginar una oportunidad: crear un negocio propio de empaquetado que asegure productos impecables. Gema y Luis se sorprenden, pero también reconocen que la idea podría significar un cambio real, un camino hacia la independencia que Joaquín anhela desde hace tiempo.
En su despacho, María recibe a Chloe con un aire de superioridad controlada. Ambas mujeres intercambian palabras envenenadas bajo una capa de cortesía. Chloe explica que la Casa Kuna no entra en los planes de Brosart y que será cerrada por falta de rentabilidad. María defiende el centro con uñas y dientes, argumentando que su valor está en las vidas que sostiene. Pero Chloe responde con frialdad: la empresa no puede seguir absorbiendo un gasto que no genera beneficios.
Más tarde, cuando Claudia acude a reunirse con ella, recibe la confirmación definitiva del cierre. Impotente, intenta defender el proyecto, pero todos sus argumentos chocan contra la postura imperturbable de la representante de Brosart.

La indignación de Claudia la lleva directamente al dispensario, donde Luz y Begoña reciben la noticia con dolor. Begoña, ya golpeada por su propio despido, decide hablar personalmente con Chloe, pero tampoco consigue modificar la decisión. Desesperada, acude a Gabriel, consciente de que él tiene más poder del que reconoce públicamente. Él aprovecha esa debilidad, prometiendo intervenir y presentándose como el salvador que necesita.
Luego, Gabriel visita a Digna en un intento de manipularla. Con un discurso cuidadosamente elaborado, intenta despertar su compasión contando supuestas desgracias de su infancia. Pero Digna, curtida por la vida, no se deja engañar. Sus palabras son claras: lo escucha, sí, pero no le cree.
Mientras tanto, Ángel Ruiz viaja hacia Tenerife siguiendo un rastro que podría derrumbar el castillo de mentiras de Gabriel. Sabe que el tiempo juega en contra de Andrés y que cada dato puede ser crucial. Tiene la corazonada de que lo que está a punto de descubrir en Tenerife es más profundo y oscuro de lo que imaginaba.
Esa noche, María revuelve sus propios recuerdos. Repiensa su historia con Andrés, los errores, las mentiras, la distancia que surgió tras el accidente. Aunque intentó reconstruir lo que tuvieron, Andrés se lo dejó claro: no se vuelve a empezar desde las mentiras.
Cuando más tarde escucha a Gabriel hablar de su futuro con una seguridad escalofriante —“Cuando todo se descubra, seré intocable”—, un estremecimiento recorre su cuerpo. No sabe si el enemigo está fuera de su casa o sentado frente a ella.
Y mientras la colonia se duerme, Andrés, en su celda, mira el calendario y cuenta los días que le quedan antes de la boda. Sabe que si no consigue pruebas pronto, Gabriel ganará la partida para siempre.
Bajo ese mismo cielo, Begoña duda de todo, Digna contempla un futuro que nunca imaginó, Joaquín empieza a soñar con un negocio propio, Cristina lucha contra sentimientos que creía enterrados, Claudia busca una salida imposible, Chloe calcula decisiones como si fueran ecuaciones, y Ángel se prepara para destapar verdades que podrían cambiarlo todo.
Nada está resuelto.
La verdad, finalmente despierta.
Y el reloj de Andrés corre más rápido que nunca.