CURRO ESTALLA LORENZO PAGA las CONSECUENCIAS || LA Promesa Capítulo 720–721 Review

⚠️ SPOILER — “Es usted vil y mezquino…” ⚠️

En aquella frase cargada de veneno —“Eres vil y mezquino, y tú, un inútil incapaz de hacer nada al respecto. Espero que disfrutes del espectáculo”— se resumía el tono de un episodio que, sin previo aviso, terminaba convirtiéndose en uno de los más tensos y comentados de la semana. ¿Qué tal, “promisers”? ¿Cómo va esa tarde de viernes helado? Ojalá estéis bien arropados con la manta, listos para sumergiros en el cierre semanal de La Promesa, una serie que, contra todo pronóstico, está despegando de nuevo con fuerza. Lo admito: estoy oficialmente reenganchado. Veremos si me dura el entusiasmo una semana o, con suerte, unas cuantas más, lo cual significaría que la serie está, por fin, haciendo las cosas como debe. Porque claro, también ha habido momentos en que mi desinterés personal ha influido. A veces las tramas sencillamente no atrapaban, aunque a otros quizá sí.

Pero vayamos al centro del huracán: el final de la fiesta, la agresión de Curro a Lorenzo y la extraña pero reveladora propuesta que Leocadia recibe de él. Y ojo, creo que ya podemos intuir cuándo presenciaremos esa boda que se viene cocinando a fuego lento. La celebración principal terminó ayer jueves —sí, lo sé—, y aunque hoy viernes seguimos arrastrando sus consecuencias, lo cierto es que el evento en sí ha tenido menos brillo del esperado. Sinceramente, pensé que sería más espectacular. Me ha dejado un poco frío. Se ha aprovechado muy poco el espacio exterior; nada que ver con aquella Garden Party del episodio 200, mucho más lucida y cinematográfica. Aquí más bien se utilizó el escenario como remate de la boda secreta entre Beltrán y Ángela, pero también como pistoletazo para abrir tramas nuevas. Y la verdad es que ya tocaba.

La Promesa', avance del capítulo 696 del martes 14 de octubre de 2025

Llevábamos más de 100 episodios, quizá 150 desde la muerte de Jana, en los que la energía general había decaído claramente. Salvo la llegada de Eugenia —y tampoco duró mucho—, todo se sentía plano, lento y, a ratos, tedioso. Algunos personajes aún siguen atrapados en esas líneas argumentales insípidas. Con suerte, pronto verán un poco de luz.

En cuanto al cierre de la fiesta, hubo un momento especialmente memorable: la conversación —irónica, tensa y casi divertida en un sentido retorcido— entre Lorenzo y Leocadia. Lo digo sin tapujos: Lorenzo está salvando la serie. Si no fuera por él, no sé a qué aferrarme. Sí, es un villano, un manipulador y un maltratador responsable del suicidio de su esposa. Leocadia tampoco es ninguna santa. Pero es que sin él, La Promesa sería como una ensalada sin aliño: comestible, quizá, pero sin sabor. Y yo, desde luego, no me la comería.

Además, este desenlace sirve como método para quitarse de encima al Duque de Carvajal y Fuentes. Todo apuntaba a que se involucraría más en la trama: que aparecería en la boda, que tendría algo que decir sobre su validez. Pero no. Al final parece que le da completamente igual. De hecho, hasta aprueba que Leocadia logre el título que tanto ansía. Así que, salvo sorpresa mayúscula, el personaje queda clausurado. Una pena que no preguntara casi nada sobre Catalina, ni sobre Adriano, ni sobre la ausencia de su esposa. Un desperdicio narrativo, la verdad.

Por eso digo que, aunque el exterior era precioso y lo relacionado con los Luján estuvo bastante bien, el uso de personajes secundarios o invitados ha sido decepcionante. Mucho ruido para poca nuez. Quizá vuelva más adelante por lo de Enora, pero de momento su despedida ha sido demasiado tibia. El actor daba para mucho más.

Pasando al gran momento de la noche: la agresión de Curro a Lorenzo. Qué maravilla. Fue un puñetazo simbólico, un golpe que representaba más la frustración colectiva de los espectadores que la del propio Curro. Es la prueba de lo que ya sabemos: cuando La Promesa quiere, es una serie magnífica. Cuando no le da la gana, es un tostón. Lo digo con toda la sinceridad del mundo: he visto muchas series diarias y pocas saben construir escenas románticas tan bonitas como esta cuando se centran en las parejas principales o secundarias. Pero aparecen a cuentagotas, como si tuvieran miedo de ofrecer demasiada calidad de golpe. Cuando desaparecen, lo que viene después no suele estar a la altura.

No creo que la agresión vaya a tener grandes repercusiones legales o dramáticas, más allá de discusiones intensas entre Curro y Lorenzo. Lo importante es lo que deriva de ello: Lorenzo, en el episodio de hoy, anuncia a Leocadia que ya hay fecha para la boda. En un mes. Lo que serían unos veinte capítulos aproximados. Es decir, para Navidad deberíamos estar viendo el acontecimiento. Cuadra incluso con la numeración de episodios que corresponden al contrato renovado para 2025, entre el 735 y el 740. Puedo estar errado, pero encaja bastante bien.

La Promesa', avance del capítulo de hoy martes 30 de septiembre: Lope no  consigue impedir el encuentro entre Vera y Federico | Series

Espero, sinceramente, que todo empiece a encaminarse con ritmo. La boda ya está programada. Cuatro semanas para la serie no es nada. Hemos tenido arcos mucho más dilatados. Y la conversación entre Pía y Curro deja claro que él no piensa quedarse quieto. Cuando Pía intenta convencerlo de no intervenir más, Curro responde con firmeza: “No, doña Pía. Al contrario. Esto acaba de empezar. Haré lo imposible para impedir esa boda.” Si la boda llega a celebrarse, creo que es una sentencia indirecta a la muerte de Lorenzo en el futuro. Porque Ángela y Curro están destinados a reencontrarse. Y si no se celebra, el motivo tendrá que ser algo grande, impactante y bien construido.

Pasando a otra trama: María Fernández y el cura. Todo apunta a que se acerca la llegada del hombre que la dejó embarazada. No sé si será un triángulo amoroso o un conflicto moral, pero su aparición es inminente. Cuando un nombre se menciona varias veces sin motivo aparente, es que su entrada está preparada. Lo interesante será ver qué actor lo interpreta, porque debería ser de la edad de María, o poco mayor.

Por otro lado, tenemos a Martina intentando razonar con un Alonso que está furioso porque escribió el nombre de su hija en el cuaderno. Lo entiendo. Pero lo que no entiendo es que lleve capítulos diciendo que Catalina está desaparecida y no mueva un dedo por buscarla. Todo lo ha dejado en manos de Leocadia, que por mucho que done dinero, sigue siendo una figura sospechosa. Es incoherente y frustrante. Martina tiene sus fallos, sí, pero Alonso deja muchísimo que desear en responsabilidad paterna.

Y con la imagen de Manuel al final del episodio, casi despidiéndose con la mirada, cierro este extenso análisis. Quizá mañana haga un vídeo sobre cómo podría encajar ahora la llegada de Margarita, porque por fechas debería estar al caer. Ojalá el avance del domingo la incluya. Por lo demás, ha sido una semana muchísimo más interesante que las anteriores. Ojalá esto siga subiendo. Abrigaos bien. Sed felices. Y no olvidéis suscribiros y dejar ese “me gusta” que tanto ayuda. Saludos.