SE ACERCA EL FINAL PARA LEOCADIA, EL CAPITÁN CONFIESA TODO || CRÓNICAS de La Promesa Series

🔻 ¿Quién sabe dónde está Lorenzo? ¿Quién juega sucio, dime la verdad, por favor? 🔻

En La Promesa, las tensiones están alcanzando un punto de ebullición que no se parece a nada de lo visto hasta ahora. Lo que se avecina no es una simple intriga ni un giro inesperado: es una explosión inminente. Y no es casualidad que en el último adelanto emitido por Televisión Española hayamos escuchado al marqués lanzar una pregunta que dejó al público helado: «¿Alguien ha visto a Lorenzo?» Una frase que, por sí sola, ya sugiere una desaparición inquietante. Justo después, una voz en off advierte con tono siniestro: «Quien juega sucio puede ser eliminado.» Y entre tanto misterio aparece Ángela, implorando entre lágrimas: «Dime la verdad, por favor.»

Pero sin duda, lo que ha incendiado las redes es la imagen del capitán Garrapata, atado de pies y manos, amordazado y con el rostro cubierto de sangre, encerrado en una de las cámaras ocultas del pasadizo secreto del palacio. Esa secuencia —cruda, inesperada, casi claustrofóbica— ha provocado un revuelo generalizado. Muchos espectadores la han celebrado porque, pese a lo brutal de la escena, el personaje llevaba tiempo acumulando enemigos tanto dentro como fuera de la ficción.

Es en este contexto donde se desarrolla lo que algunos ya llaman un “secuestro express”, pero con implicaciones mucho más profundas. En ese palacio parece que no ganan para desgracias: cuando no es Ángela la que sufre un rapto, es Lorenzo quien cae víctima de una venganza. Pero esta vez, la historia toma un rumbo completamente distinto, porque las motivaciones detrás de este acto son radicalmente más oscuras y personales.

El punto central de lo que está por revelarse es una confesión explosiva que dejará a Curro paralizado. Para los espectadores no será una sorpresa absoluta, pues sabemos que la verdadera culpable de la muerte de Hann fue Leocadia. Sin embargo, que esta verdad salga a la luz en semejantes circunstancias y pronunciada por Lorenzo, cambia por completo el tablero. Ese reconocimiento no solo resitúa las responsabilidades, sino que abre un conflicto moral devastador para quienes aún confiaban en Leocadia.

La Promesa - La prohibición de Leocadia respecto a Ángela

Antes del lanzamiento del tráiler donde se mostraba a Garrapata maniatado, ya se nos había dado una pista decisiva: la conversación entre Curro y Pía. Él afirmó que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para impedir la boda de Ángela, mientras que Pía, en su papel de voz sensata —aunque últimamente muy cuestionada por su intromisión en la historia de María Fernández y Samuel— intentó frenarlo. Aquella escena no solo anticipaba el estallido emocional de Curro, sino que también mostraba el grado de desesperación que arrastra desde hace años.

Curro lleva acumulando dolor desde mucho antes de los recientes acontecimientos. Sabe perfectamente lo que Lorenzo le hizo a su madre, lo que le provocó a Hann y el desprecio constante con el que lo ha tratado desde que llegó al palacio. Y claro, en su mente, él cree firmemente que Lorenzo fue el asesino de Hann. Ignora por completo que la verdadera responsable es Leocadia, algo que está a punto de descubrir de la peor forma posible. A esto se suma su amor profundo por Ángela, una mujer a la que protegería incluso con su propia vida. Cuando un joven marcado por tantas heridas llega a un límite emocional como este, lo natural es que termine estallando.

Para entender mejor este secuestro, conviene recordar cómo funcionaban realmente las cosas en la España de principios del siglo XX. Los métodos coercitivos, los interrogatorios sin derechos y las confesiones bajo presión eran habituales, sobre todo en zonas rurales como el ficticio valle de Los Pedroches, donde se ubica La Promesa. No existía un sistema judicial protector, y quienes carecían de apellido o influencia estaban desamparados. Era común que los conflictos se resolvieran mediante encierros en establos, golpes intimidatorios, amenazas y presiones psicológicas. Incluso se registraron casos documentados alrededor de 1908 donde terratenientes forzaban confesiones mediante aislamiento total. Por tanto, lo que vemos en la serie, aunque impactante, encaja históricamente.

Avance semanal de 'La promesa': Leocadia, fuera de sí, recuerda lo ocurrido  la noche que murió Jana - La promesa

Curro, llevado por una mezcla de rabia, dolor e impotencia, confronta a Lorenzo en ese cuarto oscuro. Insiste una y otra vez para que diga la verdad sobre la muerte de Hann Expósito. Lorenzo intenta resistirse —porque su soberbia es casi un rasgo definitorio—, pero la situación termina superándolo. Malherido, agotado y sin escapatoria, suelta la frase que lo cambia todo: «Yo no la maté… fue Leocadia.»

Y esa revelación encaja a la perfección con la conducta errática y obsesiva que Leocadia ha mostrado siempre respecto al honor de su hija. Su empeño en manipular, ocultar y retorcer la verdad ha sido constante. Su presencia en los últimos días de Hann siempre estuvo envuelta en sombras. Y, a diferencia de Lorenzo, Leocadia sí tenía motivos contundentes para eliminarla.

Narrativamente, este giro reflotará viejas heridas y recolocará a Leocadia como la verdadera antagonista. La serie ya la posicionó en ese lugar al mostrar cómo fue ella quien provocó la tragedia de Hann, pero esta confesión de Lorenzo encierra un doble filo: si él la incrimina directamente, ¿cómo reaccionará Leocadia? ¿Tratará de entregarse para proteger a su hija? ¿O se adelantará a la policía con otra mentira ingeniosa para mantenerse a flote y hundir a los demás?

Los avances oficiales indican que Leocadia tomará una decisión que afectará directamente el futuro de Ángela. La duda es si actuará para salvarla, para cubrirse o para vengarse. En una casa como La Promesa, donde la reputación importa más que la verdad, cualquier paso mal dado puede ser fatal.

Todo está a punto de estallar, y lo que ocurra después de esta confesión marcará un antes y un después en la historia del palacio. Entre desapariciones, secuestros, engaños y secretos enterrados durante años, solo queda claro que nadie está a salvo.

Y ahora sí, aquí termina este gran adelanto lleno de tensión, misterio y revelaciones que prometen poner La Promesa patas arriba.