Kasımda Aşk Başka #20 | Yalı Çapkını
Seyran sana emanet. (Paráfrasis)
Le piden a Seyran que no se preocupe y que ya es momento de irse. Hablan de lo confuso que está todo: ya no está Pelin, tampoco el bebé, y todos parecen desmoronarse. Se preguntan cuánto más podrán seguir así separados.
Su hermana la llama para saber cómo está, recordándole que hace tiempo no conversan bien. Seyran dice que va camino a casa después de salir del gimnasio con Asuman, pero confiesa que en realidad está en el cementerio con Ferit, visitando la tumba de Fuat. La hermana le insiste en que pase por la mansión, que incluso su padre le preparó la habitación. Aunque Seyran acepta, deja claro que la situación en la mansión sigue complicada.
Después comentan que la psicología de Suna no anda bien, que nadie se le acerca por el escándalo con Pelin y porque todos quedaron conmocionados al descubrir sus mentiras. Aun así, desean que ella mejore.
Mientras toman café, Ferit y Seyran vuelven a entrar en una conversación delicada. Hablan de todo lo sufrido, de cómo se hirieron pese a quererse, y de que, incluso si no pudieron ser buenos esposos, siguen siendo importantes el uno para el otro. Él le dice que siempre querría estar a su lado, no solo cuando ella lo necesite. Interrumpe una llamada: el padre de Seyran, preocupado, le pide que vaya a casa para hablar cara a cara sobre la denuncia que había puesto. Ella miente diciendo que está en el café de Ece.

Ferit nota su nerviosismo y le pregunta si su padre le hace algo, pero ella lo niega. Se despiden y Seyran se va. Justo después, Ferit se entera de que Nevra fue a la mansión y sale corriendo. Seyran, por su parte, llega a casa.
Ferit la llama más tarde para asegurarse de que esté bien, pero ella evita que él vaya. Él insiste, se enoja, y al final Seyran le manda ubicación para encontrarse a escondidas.
Ece le comenta a Seyran que también tiene asuntos que hablar. Mientras tanto, Ferit llega al punto de encuentro. Caminan juntos y hablan sobre todo lo ocurrido: la situación del padre de Ferit, el permiso de su abuelo para que él funde su propia marca y, sobre todo, lo que él siente por ella. Ferit se sincera y le dice que no quiere una vida sin ella, que quiere escapar juntos, empezar algo nuevo.
Seyran, agobiada, responde que después de todo lo vivido es muy difícil. Piensa en sus familias, en los conflictos, en todo lo doloroso, y siente que el amor ya no basta. Aun así, él insiste con ternura.
Cuando regresan, el día empeora: Serter aparece buscando venganza por su hijo y agrede a Ferit frente a Akın. La pelea apenas se controla. Ferit queda alterado.
Más tarde, Ece y Akın presencian otra discusión. Akın y Seyran deben fingir cercanía por la presión de Ökkeş, el tío de Akın, quien amenaza veladamente con el tema de Orhan. Seyran se ve obligada a actuar como si de verdad estuviera interesada en Akın para ganar tiempo y proteger a Ferit.

Ferit los ve juntos y explota de celos. Seyran, obligada a seguir el plan, le dice que ambos pueden ver a otras personas, que lo suyo no puede continuar, que ya no cree en un “nosotros”. Ferit se derrumba, incapaz de aceptar su decisión. Ella repite que no quiere volver a intentarlo y que quiere seguir con su vida.
Cuando Seyran regresa, su padre y su familia notan que algo anda mal, pero ella finge normalidad para evitar más conflictos. Más tarde, habla con su hermana, quien le advierte que la mentira podría volverse irreversible si Ferit la cree. Aun así, Seyran insiste: deben hacerlo para mantenerlo alejado del peligro.
Finalmente Seyran, Akın y su hermana preparan la escena que hará creer a todos —especialmente a Ferit— que Seyran está empezando algo con Akın. Ferit aparece de nuevo, cuestiona todo, pero Seyran mantiene su posición pese al dolor. Él, desesperado, insiste en que no le cree, y ella, rota, sostiene la mentira.
Mientras tanto, Ökkeş les recuerda la amenaza velada: o Seyran se separa definitivamente de Ferit o la situación con Orhan tendrá consecuencias graves.
La noche termina con Ferit destrozado y Seyran también, atrapada entre su amor, su familia y los peligros que la rodean. Ella solo quiere que todo esto acabe y ruega que Akın la ayude para cerrar ese capítulo definitivamente.