Sueños de Libertad “La Crueldad De Gabriel” Capítulo 447

Hola a todos, soy Andrés y hoy les presento avance del capítulo 447 de Sueños de Libertad. Andrés encuentra una prueba que hundirá a Gabriel para siempre.

El episodio comienza en la casa de los De la Reina, en un ambiente que parece tranquilo, pero cargado de tensiones que subyacen bajo cada gesto. En el comedor, Damián, María y Begoña conversan animadamente sobre la nueva crema que Begoña ha desarrollado junto con Luz. La conversación fluye entre risas y comentarios, pero la calma se rompe de repente con el estridente sonido del teléfono. El timbre irrumpe en la charla y obliga a Damián a levantarse, con un gesto que mezcla intriga y sorpresa, para atender la llamada.

Mientras camina hacia el aparato, María lanza a Begoña una mirada cargada de desdén; su presencia sigue incomodándola de manera evidente. Begoña, consciente de la tensión, baja la vista hacia la mesa, intentando mantener la serenidad y evitar otro conflicto. Al descolgar, Damián reconoce al instante la voz al otro lado: es Andrés, llamando desde un lugar desconocido. La reacción de Damián combina alivio y sorpresa, y su voz revela la preocupación acumulada: “Padre, soy yo”, dice Andrés. “¿Dónde te has metido?” La tensión se corta en el aire, y María y Begoña, ahora alertas, escuchan cada palabra con atención. María se inclina ligeramente, intentando descifrar el tono y las intenciones de la conversación de su padre.

Andrés responde con calma que está bien y explica que ha ido a ver a un viejo amigo del ejército. La explicación suena poco convincente para Damián, quien insiste en saber cuándo piensa volver. Andrés, esquivando el compromiso, dice que no lo sabe aún, lo que provoca la evidente molestia de su padre. Finalmente, Andrés corta la comunicación de forma abrupta, prometiendo llamar más adelante, dejando a Damián mirando el auricular, frustrado y desconcertado, antes de volver al comedor. María, ansiosa, rompe el silencio: “¿Qué ha dicho?” Pregunta que Begoña también hace, conteniendo su curiosidad. Damián suspira y dice que solo fue una llamada para tranquilizarlos, aunque no menciona nada sobre ella, lo que deja a María dolida y bajando la mirada.

Avance 'Sueños de libertad': Begoña y Andrés sospechan de Gabriel, en el capítulo 407 (3 de octubre)

El foco luego se traslada a Andrés llegando a la residencia donde vive la madre de Gabriel. Lleva consigo un pequeño regalo, símbolo de un gesto de acercamiento y respeto. Al entrar, se encuentra con la mujer acompañada por un hombre que parece asesorarla sobre la modificación de su testamento. Con serenidad, dicta sus últimas voluntades, asegurando que espera que ese documento ayude a resolver cuentas pendientes con su hijo. Cuando el asesor se marcha, Andrés se acerca con amabilidad, comentando sobre las visitas del día. La mujer responde con cierto recelo, consciente de la situación y de las intenciones de quienes la rodean. Andrés le entrega el obsequio y ella lo examina, cuestionando sin rodeos sus motivos: “¿Por qué es tan amable conmigo?”

Andrés responde con sinceridad que le emociona verla tan sola y confiesa que perdió a su madre hace años, por lo que entiende el valor de la compañía y el afecto que puede ofrecer. Sin embargo, la mujer no se deja convencer fácilmente; el regalo es bonito, pero no le genera confianza. Señala que hace cinco años vio a su hijo aquí, pero que Gabriel ha estado ausente mucho antes, y que los registros que Andrés menciona no concuerdan con la realidad, preguntándole directamente quién es él. Andrés comprende que ha llegado el momento de revelar la verdad. Con firmeza, se presenta: “No soy Enrique Villa, soy Andrés de la Reina, hijo de Damián, el hermano de Bernardo.” La mujer queda muda, sorprendida, mientras Andrés explica que su hijo llegó a Toledo hace meses para conocer a su familia paterna y que ahora forma parte de su hogar.

La mujer, confundida, pregunta por qué Andrés mintió antes, y él responde con honestidad que Gabriel también había engañado, diciéndole que ella había fallecido. La revelación provoca un impacto profundo en ella, que se derrumba emocionalmente, y de repente sufre un ataque de asma. Andrés actúa con rapidez, ayudándola a encontrar su inhalador y estabilizándola, mostrándose paciente y atento. Cuando le pregunta si quiere que llame a una enfermera, ella se niega, deseando continuar la conversación sobre Gabriel sin interrupciones médicas que la aparten de ese instante.

Andrés le revela entonces detalles de la vida de su hijo: trabaja en Perfumerías De la Reina, comenzó como abogado y ahora dirige la empresa. La madre observa atenta y finalmente pregunta por la opinión de su padre sobre Gabriel. Andrés responde que su padre confía plenamente en él, dispuesto a poner la mano en el fuego por su hijo. Emocionada, la mujer suspira, pensando en su difunto esposo y en cómo reaccionaría si levantara la cabeza. Luego, curiosa, pregunta por la vida personal de Gabriel. Andrés, bajando la voz, le confiesa que hace unos días se casó con la viuda de su hermano Jesús, quien falleció recientemente, y que esperan un hijo. La revelación la estremece: no solo se entera de la boda así, sino que también comprende que será abuela sin haber participado de ningún modo en la celebración.

Reunir a una madre con su hijo”: Andrés prepara el golpe contra Gabriel en ' Sueños de libertad', avance semanal del 24 al 28 de noviembre

Tras unos momentos de silencio, la madre de Gabriel empieza a relatar cómo la animadversión de Bernardo hacia Damián fue absoluta, cómo su esposo creyó que su hermano lo despojó de sus bienes familiares y cómo esto derivó en una profunda herida que jamás cerró. Esa decepción y rencor se transmitieron lentamente a Gabriel, moldeando su vida y sus decisiones. Con el tiempo, Andrés logra mostrarle que Gabriel ha podido liberarse de esa carga, al punto de convivir y trabajar con su tío, señal de que ha decidido romper con los fantasmas del pasado.

La mujer, con voz temblorosa, admite que vivir con aquella culpa ha sido devastador, lamenta decisiones equivocadas que afectaron a su hijo y expresa su profundo deseo de abrazarlo nuevamente, de escuchar su voz sin resentimientos y acompañarlo en la llegada del nuevo miembro de la familia. Andrés, conmovido, la escucha con ternura y respeto, consciente de que sus palabras pueden convertirse en un punto de apoyo para alguien que ha vivido demasiado tiempo entre sombras. Con suavidad, le recuerda que si Gabriel logró perdonar, también podría abrirse a ella, y que a veces los vínculos más fracturados encuentran alivio cuando se enfrentan con verdad y valentía. La mujer lo escucha, aferrándose a la esperanza de reconstruir esa relación que aún late bajo tanto dolor acumulado.

Andrés, profundamente tocado por la emoción que percibe, permanece a su lado en silencio, acompañándola mientras busca encontrar un poco de luz en medio de los años de distancia y silencios. En ese encuentro se construye un puente entre generaciones, entre verdades ocultas y la posibilidad de reconciliación, marcando un capítulo crucial en la historia de los De la Reina y revelando que la verdad, aunque dolorosa, puede abrir la puerta a la esperanza.