Alonso scopre tutta la verità su Curro e Jana | LA PROMESSA ANTICIPAZIONI 12-14 DICEMBRE
🔻 SPOILER – Nel Palazzo della Promessa… (haz clic para desplegar)
Nel Palazzo della Promessa, la atmósfera parece cargarse de una tensión que no se ve, pero que se siente en cada rincón. Todo se mueve como si una fuerza silenciosa empujara los acontecimientos hacia un punto inevitable. Secretos que durante años permanecieron ocultos empiezan a emerger, provocando grietas en alianzas que parecían indestructibles y reavivando heridas que jamás cicatrizaron del todo. Cada palabra murmura una amenaza, cada sombra parece esconder una verdad, y cada gesto contiene una chispa capaz de desencadenar un incendio.
En ese clima enrarecido, Hann lucha contra un cúmulo de dudas que la persiguen sin tregua. Desde que las acusaciones sobre la muerte de Dolores se ciernen sobre ella, siente que avanza a ciegas dentro de un laberinto donde cada respuesta parece llevarla a una pregunta aún más sombría. Decidida a obtener claridad, enfrenta directamente a Leocadia buscando una verdad que la libere. Pero lo que encuentra es todo menos alivio.
La mujer, visiblemente alterada, titubea en cada frase. Sus respuestas son medias verdades, frases incompletas, silencios que pesan más que las palabras. Hann entiende entonces que el pasado de su madre está cubierto por capas de engaños tan gruesas que desenterrarlas podría traer consecuencias peligrosas. Cada gesto de Leocadia confirma que hay algo más profundo, algo que todos parecen saber pero nadie se atreve a confesar.
Curro, por su parte, ha llegado al límite de lo soportable. Tras años de vivir entre mentiras y medias confesiones, siente que la indignación se ha convertido en una fuerza que lo empuja a actuar. Enfrenta a Cruz con una firmeza que jamás había mostrado. Le deja claro que si continúa manipulando la vida de todos, él revelará lo que ha callado durante tanto tiempo: la identidad de su verdadero padre, los secretos que rodean la muerte de Dolores, y cada detalle que ella se ha empeñado en silenciar.
No es solo rabia lo que lo mueve. Algo inesperado empieza a florecer en su interior: un sentimiento nuevo hacia Ángela. Entre ellos surge una complicidad delicada, nacida de conversaciones sinceras y miradas que comparten más de lo que dicen. Ambos han sufrido bajo el peso de los mismos poderes y, sin darse cuenta, encuentran en el otro a alguien que entiende su dolor. Esa cercanía se transforma día tras día en algo parecido al amor.
Lejos del torbellino de intrigas, Maria Fernández y el padre Samuel continúan su viaje a Cádiz para esclarecer el pasado de Adriano. Ella, impulsiva y valiente, empuja cada límite para descubrir quién es realmente el hombre que Catalina ama. Pero Adriano, consciente de los peligros que su pasado arrastra, les suplica mantener en secreto su encuentro. Maria acepta, aunque sabe que está ocultando algo que podría alterar de nuevo la armonía en el palacio.
Mientras tanto, en la zona de servicio, los ánimos se encienden. Riccardo intenta convencer a Rómulo de que su relación con Ana no tiene nada de inapropiado, pero el veterano mayordomo, siempre prudente, le advierte sobre los rumores que Santos está difundiendo. Ese tipo de habladurías, en un ambiente tan frágil, pueden arrasar con la reputación de cualquiera.
Ana, resentida y desequilibrada, continúa manipulando a Santos, inculcándole la idea de que Pia y Riccardo quieren destruirlos. El muchacho, dominado por una obsesión enfermiza hacia su madre, empieza a imaginar represalias terribles que podrían poner en peligro a los inocentes. Su mente, cada vez más inestable, da forma a nuevos planes para aterrorizar a Pia y devolverle el “honor” a su familia.
A la vez, otro momento emotivo se desarrolla en los pasillos del palacio: la despedida de Marcelo. Para él, La Promesa ha sido más que un trabajo; ha sido un hogar, una familia encontrada. Todos los sirvientes lo rodean con lágrimas contenidas, mientras Rómulo, con un afecto casi paternal, lo abraza por última vez. Cuando Marcelo traspasa las puertas, queda un vacío que ningún otro podrá llenar pronto.
El episodio avanza y nuevos conflictos recorren la nobleza. Curro, decidido a dejar atrás el miedo, enfrenta directamente a Alonso con la verdad que ha guardado desde siempre. Le revela que es su hijo y que Cruz ocultó este hecho deliberadamente. La confesión golpea al marqués como una tormenta repentina. Cada pieza encaja de forma terrible, y el hombre comprende que su vida entera ha sido manipulada.
Alonso se precipita entonces al encuentro de Cruz. La confrontación es inevitable. Por primera vez, él no acepta sus excusas ni su victimismo. La acusa de traición por ocultarle una verdad que habría cambiado el curso de sus vidas. Avergonzada y acorralada, Cruz intenta aferrarse al miedo al escándalo, pero él ya no está dispuesto a protegerla. La grieta entre ambos se convierte en un abismo imposible de cerrar.
Cruz corre entonces hacia Lorenzo, pero el capitán se niega a abandonar los planes que había trazado para el matrimonio de Curro. La obsesión por los beneficios económicos pesa más para él que cualquier peligro, y esto no hace más que añadir tensión a una situación ya explosiva.
Con Catalina ajena a todo lo que ocurre a su alrededor, Maria y Samuel regresan al palacio sin mencionar su encuentro con Adriano. Sin embargo, los sentimientos del sacerdote hacia la joven hierven bajo la superficie hasta que finalmente terminan desbordándose. Samuel se declara y deja a Maria profundamente confundida.
En la zona baja, los conflictos continúan acumulándose. Santos, más alterado que nunca, corre hacia Ana para repetirle las insinuaciones de Petra, y esto no hace sino incrementar los resentimientos. Pia se confía a Rómulo, atormentada por la distancia que debe mantener con Riccardo, mientras Ana persiste en su investigación sobre Dolores, tropezando una y otra vez con las barreras que Cruz y Leocadia le imponen.
Manuel se prepara para ausentarse algunos días, y su partida deja a Hann aún más vulnerable ante las intrigas de la marchesa.
Entre Curro y Ángela, la tensión emocional alcanza un punto crítico. Impulsado por sus sentimientos, él intenta besarla, pero la joven, sorprendida y confundida, se aparta y huye, dejándolo sumido en la incertidumbre.
Mientras tanto, Martina lucha con sus propios dilemas, culpando a Catalina de sus dudas sobre Jacobo, lo que intensifica la distancia entre ambas.
Pero la sacudida final ocurre cuando Alonso, Hann y Curro se reúnen para enfrentar juntos la verdad. Por primera vez, el marqués se muestra dispuesto a ayudarles a esclarecer lo sucedido con Dolores y a desmontar las mentiras que han dominado el palacio durante años.
Sin embargo, la determinación de Hann de acudir a la Guardia Civil provoca un giro devastador. Justo cuando se atreve a desafiar a Cruz y Lorenzo, un disparo rompe el aire. La joven cae al suelo, envuelta en un silencio que hiela la sangre de todos los presentes. El eco del tiro se extiende por los corredores del palacio como un presagio terrible.
Y así, el Palacio de la Promesa queda suspendido en un instante que lo cambia todo. Tras ese disparo, ninguna verdad podrá seguir oculta… y nadie saldrá indemne.

