ANDRÉS ENCUENTRA A LA MADRE DE GABRIEL Y DESCUBRE LA VERDAD EN SUEÑOS DE LIBERTAD
En este adelanto profundamente cargado de tensión emocional, revelaciones largamente contenidas y despedidas que dejan huella, la trama se expande con una intensidad creciente en Sueños de libertad. Cada personaje se encuentra en una encrucijada que podría transformar no solo su destino personal, sino también el rumbo de todo lo que los rodea. A lo largo de este extenso recorrido narrativo, la historia avanza hacia uno de los momentos más simbólicos y desgarradores: la partida de Irene. Pero antes de llegar a ese quiebre definitivo, los conflictos se multiplican en escenarios paralelos, cada uno con sus propias sombras, presiones y verdades a punto de estallar.
En el hospital, el ambiente se vuelve un campo minado. María se enfrenta a uno de los instantes más decisivos de su vida y también del futuro de quienes la rodean. El silencio casi asfixiante del lugar, la luz tenue que apenas ilumina a Gabriel y la amenaza invisible que pesa sobre ambos crean una atmósfera densa, casi irreal. Gabriel, atrapado en su espiral de obsesiones y miedo, está dispuesto a cruzar un límite del que no habría retorno. La tensión sube con cada segundo. Pero cuando parece que todo podría derrumbarse, María actúa con firmeza y una valentía que sorprende incluso al propio Gabriel. Con su intervención, evita que Andrés sufra un daño irreversible y detiene un plan que había nacido en las sombras más profundas de la mente de Gabriel. Ese instante no solo marca el rescate de una vida inocente, sino también el inicio de la caída del entramado oscuro que él había tejido en silencio durante tanto tiempo.
Mientras tanto, en el terreno empresarial, se libra otra batalla, igual de intensa pero desde una lógica completamente distinta. Tasio convoca a Damián y Joaquín para comunicarles una noticia que sacude los cimientos de Perfumerías de la Reina. La reconocida firma italiana Masina ha puesto sus ojos en la compañía y no solo pretende colaborar, sino adueñarse del control absoluto exigiendo el 51% de las acciones. Para Damián, esta propuesta es casi un insulto. Siente que su legado, el trabajo de toda una vida y la identidad de la empresa están siendo amenazados por una fuerza externa que pretende imponer sus reglas sin comprender el peso histórico que la perfumería tiene para él y para la comunidad. Pero las opciones se desvanecen rápidamente. Ante la presión, Tasio propone llevar la decisión final a una junta, un movimiento estratégico que podría abrir un nuevo capítulo de alianzas inesperadas, rivalidades empresariales y discusiones internas que pondrán a prueba la lealtad de todos.

En la casa de los Merino, el ambiente tampoco encuentra paz. Digna, inquieta y con un presentimiento que no logra ahuyentar, comparte con Luz sus sospechas sobre la relación entre Begoña y Gabriel. No tiene pruebas concretas, pero algo en la actitud de él, en su mirada, en sus silencios, despierta una alarma que le resulta imposible ignorar. Esta duda silenciosa empieza a crecer, extendiéndose como una sombra que podría alterar la percepción que todos tienen del matrimonio.
Mientras tanto, en la cantina, ocurre un encuentro mucho más íntimo y humano. Carmen y David continúan acercándose poco a poco, reconstruyendo una confianza que parecía perdida. La conversación entre ambos toma un rumbo inesperadamente personal cuando David revela que enviudó recientemente. Su confesión abre una grieta en la coraza que llevaba tiempo sosteniendo, permitiendo que Carmen vea un lado de él más vulnerable, más humano, y quizá más compatible con sus propios temores y deseos. Esta cercanía empieza a dibujar un vínculo que podría cambiar el rumbo de ambos.

En otro frente, Gaspar y Claudia presentan a Tasio una propuesta audaz: la creación de una cooperativa formada por los empleados para salvar la empresa desde dentro. Su plan, impulsado por la necesidad y la esperanza de preservar los puestos de trabajo, es noble y valiente, pero todavía insuficiente. Los fondos no alcanzan, y el tiempo corre en su contra. Aun así, Tasio reconoce el esfuerzo, la entrega y la creatividad de ambos. Les concede un plazo adicional para reunir más apoyo entre los trabajadores y fortalecer la iniciativa antes de que la junta determine el futuro de la empresa. Esta lucha por mantener viva la perfumería se convierte en una batalla de principios, de resistencia colectiva y de fe en la unidad.
Entonces llega uno de los momentos más emotivos y esperados del episodio: la despedida de Irene. En su conversación con Damián, la sinceridad se impone de una forma cruda pero necesaria. Irene lo enfrenta con una pregunta que ha cargado durante años como un peso imposible de soltar: si él fue quien acabó con la vida de su hermano. Damián, en un gesto de desnudez emocional poco habitual en él, admite la verdad sin intentar suavizarla. Irene escucha, absorbe el impacto de sus palabras y, con admirable entereza, le pide que no permita que el odio siga guiando sus pasos. Es una despedida que rebosa dolor, respeto y liberación. Más tarde, se despide también de Cristina y Digna, en una escena que simboliza el cierre definitivo de un ciclo que la había mantenido atrapada. Su marcha hacia Madrid deja un vacío profundo, un eco emocional que tardará en apagarse.
Mientras tanto, en el hospital, Andrés despierta finalmente del coma. La emoción envuelve a quienes lo acompañan, pero con ella llega también la incertidumbre. Nadie sabe realmente en qué estado regresa, qué recuerdos conserva, qué verdades podría revelar. Cuando Damián llama a Gabriel para informarle de la noticia, la reacción de este último es reveladora: lejos de sentir alivio, percibe cómo el cerco se cierra a su alrededor. La verdad, esa que ha intentado enterrar una y otra vez, está más cerca que nunca de salir a la luz.
Así se desarrolla este intenso avance, entre despedidas dolorosas, secretos que amenazan con explotar y decisiones que podrían cambiarlo todo en Sueños de libertad.