AVANCE DE SUEÑOS DE LIBERTAD, MIÉRCOLES 12 DE NOVIEMBRE ANTENA 3, CAPITULO 438, MARÍA CONTRA CHLOE

El episodio arranca con Andrés en su despacho, hablando por teléfono con evidente nerviosismo. Su tono es firme, casi apremiante. Insiste en que, si realmente desean actuar en favor de su clienta, deben concederle un permiso especial para visitarla. Al otro lado de la línea se percibe vacilación, lo que solo aumenta la inquietud de Andrés. Pregunta directamente quién ordenó restringir el acceso, y la respuesta lo deja desconcertado: la decisión proviene de la propia Remedios. Repite su nombre incrédulo, incapaz de aceptar que haya sido ella quien bloqueó las visitas. Trata de mantener la compostura, pide que no cuelguen y suplica que escuchen su advertencia: su clienta está en peligro. Pero antes de que pueda explicarse, la llamada termina abruptamente.

Atónito, Andrés se queda observando el aparato como si esperara que el diálogo pudiera retomarse por arte de magia. Finalmente respira hondo, deposita el teléfono sobre la mesa y abandona el despacho. En el pasillo se cruza con su hermana Marta, que detecta de inmediato su perturbación. Ella le pregunta si todo va bien, y él improvisa una excusa torpe: dice que estaba hablando con un mecánico de la fábrica, intentando quitar importancia al asunto. Marta no queda del todo convencida, pero deja el tema por prudencia mientras ambos se dirigen al salón, donde el resto de la familia ya se encuentra reunido.

María es la primera en interesarse por él. Comenta que escuchó algo sobre un técnico de la fábrica y quiere saber qué ha pasado. Gabriel interviene rápidamente, tratando de aligerar la atmósfera y expresando su alegría de tener a Andrés de vuelta, aunque le sugiere no exigirse demasiado todavía. Andrés responde con una sonrisa suave y asegura que no supone ningún esfuerzo, que necesita sentirse útil en un momento tan complicado para todos.

Avance semanal de los capítulos 438 a 442 de 'Sueños de libertad' del 17 al  21 de noviembre en Antena 3

Damián, que se había mantenido en silencio, aprovecha para expresar su pesimismo sobre el futuro de la fábrica. A su juicio, esforzarse no sirve de nada porque Brosart actuará como quiera de todas formas. Marta no tarda en reprocharle esa actitud derrotista, recordándole que también depende de ellos sacar adelante la situación. Gabriel se suma con determinación, prometiendo que hará todo lo que esté en su mano para salvar la empresa.

Intentando rebajar tensiones, María desvía la conversación hacia temas más agradables y pregunta por la fecha de la boda. Gabriel anuncia que planean casarse dentro de un mes para tener margen suficiente en los preparativos. Begoña, por su parte, agrega que quieren una celebración íntima, con pocos invitados. Sin embargo, el clima se vuelve más serio cuando Begoña comunica, con calma sorprendente, que dejará su puesto en el dispensario una vez acaben los chequeos anuales.

La noticia impacta a todos. Marta es la primera en reaccionar, pidiéndole explicaciones. Begoña aclara que Luz le informó que prescindirán de ella por órdenes superiores, y que no es algo que Luz haya decidido. El desconcierto se apodera de la familia. Andrés mira a Gabriel esperando alguna aclaración, pero él reconoce, molesto, que no ha tenido tiempo de revisar la lista de despidos. Aun así, asegura que hablará con Brosart para intentar que mantengan a Begoña en su puesto. Ella se niega rotundamente; no quiere que Gabriel se enfrente a nadie por su causa ni que se la trate como un caso especial, sobre todo cuando tantos trabajadores han perdido su empleo sin merecerlo.

Marta insiste en que Gabriel podría intervenir, pero Begoña permanece firme: no aceptará privilegios derivados de su relación personal. Andrés, sorprendido por su postura, le pregunta si está dispuesta a sacrificarse así. Ella responde con serenidad, argumentando que, si consiguiera conservar el empleo por favoritismo, lo más probable es que otro trabajador terminara despedido en su lugar. Damián confirma la lógica de sus palabras. El silencio domina el ambiente hasta que Gabriel, algo resignado, afirma que respetará su decisión, aunque advierte que no dejará el asunto así como está.

Más tarde, la escena cambia y muestra a María en el jardín, disfrutando de un libro, cuando aparece Chloe. Se presenta formalmente como representante de Brosart. Aunque María la recibe con cortesía, su actitud es distante. Chloe explica que había conocido ya al resto de los accionistas y que solo faltaba ella. La esposa de Jesús la observa con frialdad y reconoce que su visita no le parecerá adecuada ni a su marido ni a su suegro. Chloe, sin inmutarse, asegura que está acostumbrada a entornos difíciles y que, si alguien tiene un problema con su presencia, puede decírselo directamente.

María la invita a sentarse y le pregunta el motivo de su visita. Chloe afirma que quería presentarse y transmitir que Brosart pretende que la empresa siga siendo un referente en el país. María, desconfiada, insinúa que esas palabras obedecen a las presiones de los socios. Chloe admite que la compañía atraviesa un momento delicado, pero asegura que pronto se estabilizará. María la interrumpe molesta, acusándola de subestimarla por no tener experiencia en negocios. Chloe intenta rectificar, pero María continúa reprochándole que no la haya contactado antes, pese a haber visitado a su marido y a su suegro. Finalmente, Chloe reconoce que los priorizó por estar más implicados en la gestión, pero admite que se equivocó y promete tratarla con el respeto que merece. Tras una breve despedida, se marcha.

Avance del capítulo 356 de 'Sueños de libertad' que se puede ver este  miércoles en Antena 3: Gabriel y María guardan en secreto su mejora

Horas después, Andrés se encuentra con el detective Ruiz. Éste le cuenta que habló con un contacto en París y descubrió que Gabriel nunca tuvo relación previa con Brosart, aunque Andrés insiste en que hay algo oculto. Ruiz promete seguir investigando. Andrés lo presiona, pues necesita resultados urgentes: teme que Gabriel utilice su inminente boda con la mujer de su hermano Jesús para afianzarse dentro de la familia. El detective toma nota con seriedad.

Andrés confiesa también que intentó obtener pruebas a través de una antigua empleada acusada de robo, quien le dijo que Gabriel la amenazó para mantenerla en silencio, pero ahora se niega a hablar. Ruiz pregunta si existe algún modo de demostrarlo, pero Andrés admite que no. También revela que trató de localizar a la hija de la mujer en París, pero ha desaparecido. El detective sugiere pedir ayuda a su contacto, aunque Andrés prefiere que se enfoque en desentrañar cualquier vínculo entre Gabriel y Brosart.

Ruiz promete investigar en Tenerife, lugar donde Gabriel vivió antes de llegar a Toledo y donde trabajó como abogado mercantil tras estudiar derecho. Andrés reconoce que el pasado de su primo está lleno de sombras, con unos padres fallecidos hace años y escasa información verificable. El detective se marcha dispuesto a seguir las pistas, mientras Andrés siente que cada avance lo acerca a una verdad que podría dinamitar la posición de Gabriel y sacudir para siempre el destino de la familia De la Reina.