BEGOÑA HACE UNA PETICIÓN QUE LO CAMBIA TODO Y GABRIEL QUEDA SIN RESPUESTA EN SUEÑOS DE LIBERTAD

Spoiler: Begoña propone una decisión inesperada que inquieta a Gabriel

Hola amigos, bienvenidos a un avance exclusivo de Sueños de Libertad. En esta ocasión, el capítulo se centra en las emociones encontradas que siguen a la boda de Begoña y Gabriel, y en la difícil situación que vive Andrés tras su partida. Todo comienza en la casa de la familia Reina, donde María permanece sola en su habitación, completamente abatida. Su dolor es profundo; sus lágrimas, al principio silenciosas, van creciendo hasta convertirse en un llanto desgarrador que refleja todo lo que ha ocurrido. La partida de Andrés la ha dejado sin consuelo, enfrentándose a una mezcla de tristeza, abandono y desolación.

Manuela, preocupada por su estado, toca suavemente la puerta con una pequeña taza en la mano, intentando acercarse a ella con paciencia y ternura. Le explica que lo que trae podría ayudarla a calmarse, a encontrar un momento de tranquilidad en medio de su pena. María, sumida en su dolor, responde de inmediato que no quiere nada, que solo desea estar sola. Manuela insiste, explicándole que, aunque no lo parezca, aquello podría darle un poco de alivio y que es importante mantenerse fuerte para continuar con sus ejercicios al día siguiente. Tras un momento de silencio, María cede con un suspiro profundo: “Está bien, pasa”.

Manuela entra despacio y le ofrece la taza. Le recuerda que es importante tomar lo que trae para descansar, y que si sigue esforzándose pronto podrá volver a caminar por sí misma. María, con la mirada perdida y las lágrimas aún cayendo, responde que parece condenada a hacerlo todo sola, que por más que lo intente, siempre termina enfrentándose a la vida sin compañía. Conmovida, Manuela se sienta a su lado y le asegura que comprende su dolor, pero que debe animarse, pues mantener el ánimo es clave para recuperarse. Le recuerda que no está sola y que siempre contará con su apoyo.

Mientras tanto, en la habitación de Begoña y Gabriel, ambos reflexionan sobre lo ocurrido durante la boda. Gabriel comenta sorprendido la expresión que su tío mostró al recibirlos al llegar; parecía haber visto un fantasma. Begoña responde con calma que al menos ya saben que están casados, lo que les evita dar explicaciones detalladas. Gabriel asiente, pero confiesa que no imaginaba que la noticia impactaría tanto a la familia. Begoña lo observa y le pregunta directamente si se arrepiente de haberse casado tan rápido. Él lo niega, aunque admite que le resulta difícil justificar la rapidez de la decisión, especialmente frente a las miradas de quienes los consideran irresponsables. Begoña, con frialdad, le recuerda que hace tiempo dejó de preocuparse por la opinión de los demás; ha tenido suficiente de vivir para cumplir expectativas ajenas. Gabriel, mostrando un ligero matiz de inseguridad, le pregunta si tampoco le importa lo que piense su esposo.

Avance del próximo capítulo de Sueños de libertad: Begoña conoce a Gabriel  y se queda sorprendida de su gran conexión con él

De vuelta en la habitación de María, ella continúa desahogándose con Manuela. Confiesa que no es fácil ver cómo Andrés abandona la casa, cómo su corazón se aleja hacia otra mujer. Entre lágrimas, se disculpa por llorar tanto, pero Manuela le asegura que no tiene que hacerlo; puede dejar fluir su dolor frente a ella. María le pide que se quede a su lado, agradeciéndole profundamente por ofrecerle compañía en un momento tan difícil. Reconoce que Manuela es la única persona que le tiende la mano sin juzgarla ni pedir nada a cambio. Conmovida, Manuela toma su mano y le promete que siempre será así, ayudándola de corazón. María, con los sollozos apenas contenidos, le pregunta qué le falta para ser feliz, cómo lograr dejar de sentir que nada en su vida funciona, a pesar de sus esfuerzos constantes.

Mientras tanto, Begoña comparte con Gabriel las razones de su decisión de casarse tan pronto. Explica que no veía motivo para seguir postergando algo que ambos deseaban con fuerza. Gabriel le asegura que no está mal, pero confiesa que le entristece que la marcha de Andrés haya enturbiado la celebración. Begoña, firme, le recuerda que no es culpa de ellos; sin embargo, Gabriel insiste en que, de alguna manera, la situación afectó profundamente a Andrés, y por eso no puede ignorarlo. Begoña comienza a mostrar nerviosismo, evitando mirarlo a los ojos, respirando agitadamente. Gabriel toma su mano para tranquilizarla y le asegura que comprende perfectamente que Andrés aún la quiere y que le resulta insoportable verla casada con otro hombre. Añade que, aunque entiende su reacción, irse de casa no solucionará nada.

De nuevo, María continúa compartiendo su vulnerabilidad con Manuela. Entre sollozos confiesa sentirse sola, atrapada en un matrimonio donde su esposo la repudia, mientras Begoña formará la familia que siempre soñó: tendrá un hijo con Gabriel y adoptará a Julia. Manuela intenta animarla, recordándole que la vida es larga y que aún tiene tiempo por delante; que el futuro es incierto y que puede traer sorpresas. Pero María está hundida, convencida de que Andrés se fue por Begoña y que para él ella nunca fue suficiente. Recuerda los primeros momentos con él: lo nervioso que estaba, cómo trabajaba para su padre y cómo, a pesar de todo, parecía encantado de estar con ella. Lo que parecía un cuento de hadas terminó convirtiéndose en una vida llena de inseguridades, celos y dolor. Entre lágrimas admite sentirse irreconocible y atrapada en su propio fracaso. Manuela, con delicadeza, le recuerda que cometer errores no la convierte en mala persona; que el simple hecho de reconocerlos demuestra bondad y fortaleza. María, quebrada, pregunta por qué no puede tener la vida que soñó, por qué no logra olvidar a Andrés, aunque lo desee con todas sus fuerzas.

Capítulo 414 de Sueños de libertad; 14 de octubre: Begoña duda si aceptar  la propuesta de matrimonio de Gabriel

La narrativa regresa a Begoña y Gabriel, acostados tras un día cargado de emociones. Gabriel, preocupado, espera que Andrés supere pronto el disgusto y acepte que su relación con Begoña quedó en el pasado. Confiesa que desea que su familia viva en paz, sin tensiones ni reproches. Begoña le asegura que ella también anhela esa tranquilidad.

Es entonces cuando Begoña plantea una petición inesperada a Gabriel: propone que su luna de miel familiar se posponga unos meses. Gabriel, sorprendido, pregunta si se refiere a ellos tres, pero ella corrige: “Los cuatro”. Explica que pueden esperar al nacimiento del bebé y viajar todos juntos, visitando Canarias y la casa de Gabriel. Él sonríe, considerando la idea fantástica, aunque una sombra de preocupación cruza su rostro. La propuesta, tan repentina y cargada de intención, despierta en él dudas y un temor silencioso que intenta ocultar.

Begoña le agradece por comprender la situación con respecto a Andrés, y Gabriel le responde que no puede juzgar a su primo, pues él también perdió la cabeza por ella. Ambos se besan con ternura, cerrando así un día lleno de emociones, aunque en sus miradas aún quedan preguntas, sentimientos y dudas que deberán enfrentar en el futuro.

El capítulo cierra con preguntas abiertas: ¿Regresará Andrés pronto a la casa, o su partida marcará un antes y un después en su relación con María? ¿Logrará María recuperarse emocionalmente tras sentirse despojada de su vida? ¿Cómo reaccionará la familia Reina al descubrir las verdaderas razones detrás de la decisión de Andrés?

Gracias por acompañarnos en este avance exclusivo de Sueños de Libertad. Pronto volveremos con más revelaciones, emociones y momentos que tocarán el corazón de quienes siguen esta historia.