El amor es diferente en noviembre #9 | Una nueva vida

La música continúa mientras Ferit agradece y explica que, al llamar para preguntar por Seyran, terminó contándole la verdad a quien lo atendió: que Seyran no estaba bien y que intentaba convencerla de volver a casa. Naturalmente, ella se preocupó y él le ofreció que fuera allí para aclarar todo juntos.

Ferit reacciona con sarcasmo ante esta decisión, sorprendido de que Seyran y Defne formen ahora una especie de alianza. Seyran intenta calmarlo, pero él insiste en que cuando está mal, se comporta así y que ella debería saberlo ya. Ella, preocupada, teme que otra vez le haya pasado algo. Defne decide dejarlos solos para que hablen sin gritos.

Ferit se molesta porque siente que lo exponen y que Seyran se alió con Defne a sus espaldas. Seyran le pide que no descargue su enojo en la mujer y le recuerda que el verdadero problema es otro. Él insiste en que está enfadado con ella: ¿cómo pudo ocultarle algo tan importante? Seyran asegura que ni ella misma creyó lo que vio y que ya lo habían hablado antes, aunque Ferit dice no recordarlo.

Cansada, Seyran prefiere no discutir más esa noche: quiere ayudarlo, acompañarlo y no dejarlo solo, pero él se burla de la idea de volver juntos a casa en ese estado. Ella intenta hacerlo entrar en razón contándole que ella también vivió situaciones parecidas y que tampoco podía mirar a su familia a la cara. Ferit siente que nadie entiende lo que significa para él su familia: padre, madre, tía… las personas que han estado ahí desde que nació.

Seyran insiste en que gritar no lo llevará a ningún lado; le propone hablar, abrirse, buscar juntos una solución. Él responde que nada volverá a ser como antes, que odia todo y a todos, y no ve qué podrían resolver hablando.

Avance del capítulo 32 de 'Una nueva vida', la serie turca de Antena 3

Al final, decide no volver esa noche a casa y Defne les ofrece quedarse allí. Ferit acepta quedarse, aunque Seyran prefiere volver para evitar problemas en la mañana. Él se niega: está harto y no le importa lo que digan. Incluso Defne propone acompañarlos al día siguiente para ver a Gülgün y mostrarle unas fotos. Ferit acepta sorprendentemente.

Más tarde, Ferit está irritable y no quiere lidiar con «dramas de cama». Ella se prepara para dormir, pero ambos terminan disculpándose.

Al día siguiente, Seyran admite que su padre sí la apoyó. Ferit no lo cree, bromea y se burla, y ella le responde en el mismo tono. Pronto vuelven a discutir porque Ferit teme que el proyecto con la marca sea una tontería, que la estén usando o que hagan el ridículo. Seyran, en cambio, siente que él no confía en ella y que exagera. Él cree que ella busca fama para escapar de sus inseguridades; ella cree que él solo tiene miedo y que está proyectando.

Ferit pierde los estribos y dice que ella no hará ese trabajo. Seyran afirma con calma que sí, que lo hará. Él cree que la propuesta no es seria; ella insiste en escuchar al empresario. La discusión sube de tono hasta que Seyran nota que él está celoso y desconfiado. Ferit admite que no confía en nadie por lo vivido con su familia.

Seyran se prepara para una cena familiar, pero Ferit se niega a bajar para no empeorar todo. Cuando llega la comida a la habitación, Ferit intenta negociar: si ella cancela la reunión, él también cederá en otras cosas. Ella no acepta. Ferit intenta usar el argumento de la apuesta de Año Nuevo y ella lo frena.

Seyran se va con su hermana y comenta lo confundida que está; su hermana le dice que siga su instinto y que Defne es confiable. Cuando vuelve, encuentra a Ferit, quien llega tarde y no responde sus llamadas. Ella lo cuestiona: teme que haya estado con Pelin. Ferit intenta evitar el tema y dice que ya no tienen derecho a pedirse explicaciones, pero Seyran insiste hasta que él reconoce que sí se reunió con Pelin.

En el almuerzo familiar, todo estalla. Asuman y los demás intervienen. Seyran confiesa que fue sola a la reunión porque Ferit no cumplió su palabra. Ferit la acusa de actuar por despecho. Ella dice que no, que actuó porque quiso. Y suelta la bomba: firmó el contrato sin consultar a nadie, porque las condiciones le parecían adecuadas y el empresario no tenía tiempo que perder.

No te vayas mi amor!, este domingo en 'Una nueva vida'

Todos se sorprenden; Ferit enloquece. Seyran insiste en que tomó esa decisión por sí misma. Él llama a Kazım para confirmar si le dio permiso, y Kazım, sin dudar, dice que su hija tiene cabeza y sabe lo que hace. Además, afirma que la apoyará y que él se encargará si alguien se atreve a mirarla mal. Ferit queda descolocado.

Más tarde, en privado, Ferit le reprocha duramente que haya firmado sin él y sin entender el contrato. Ella dice que sí lo entendió y que si él hubiera ido, habría podido opinar. La discusión se vuelve hiriente; Ferit la acusa de querer fama y ella lo acusa de querer controlarla y de tener un corazón lleno de desconfianza.

Finalmente, Ferit decide rendirse: que haga lo que quiera, que ya no le importa. Seyran nota que algo le afectó profundamente. Él confiesa que su padre, sorprendentemente, habló muy bien de Seyran; que no quiere que ella termine como sus madres, atrapadas y sin salida. Seyran intenta no dramatizar, pero Ferit está destruido.

Después, Ferit recibe una llamada urgente y se marcha, dejando a Seyran confundida y sola. Ella lo enfrenta cuando vuelve y exige saber la verdad: si sigue viendo a Pelin. Él se exaspera, pero ella insiste. Finalmente admite que sí se reunió con ella porque debía hacerlo.

Y así, con heridas abiertas, desconfianza mutua y emociones desbordadas, la noche termina.