La Promesa – Avance del capítulo 717: Adriano y la Carta Prohibida de Catalina
Adriano y la Carta Prohibida de Catalina
El capítulo 717 de La Promesa promete emociones al límite, con secretos que amenazan con cambiarlo todo para Adriano. Desde el primer instante, el joven se enfrenta a un dilema: recibir o no la invitación al aniversario del duque de Carvajal. A pesar de la insistencia de Alonso y de la presión de la corte —incluyendo la presencia del Rey—, Adriano decide mantenerse firme en su decisión de no acudir. La ceremonia le parece un desfile vacío, un recordatorio de un pasado que aún lo hiere y de la imposibilidad de cruzarse con aquellos que conocen la historia de Catalina. Para él, el anonimato es un refugio, un intento de escapar del dolor que todavía lleva en su pecho.
Alonso intenta razonar con él, recordándole la importancia de su presencia y el escándalo que podría generar su ausencia, pero Adriano se mantiene imperturbable. Su vida ha sido, en sus propias palabras, “un escándalo silencioso”. Nada nuevo, ni siquiera una silla vacía, podría alterar lo que ya ha sido. Mientras Alonso se resigna a hablar con Martina para convencerlo, Adriano permanece atrapado en sus pensamientos, con el recuerdo de Catalina ocupando cada rincón de su mente.
Martina, por su parte, también enfrenta su propio tormento. En su habitación, contempla el estuche de terciopelo donde guarda la pluma que Adriano le regaló. No es un objeto lujoso, sino un símbolo de palabras no dichas, de gestos que guardan sentimientos aún vivos. Pero su tranquilidad se rompe cuando Jacobo irrumpe inesperadamente. Su actitud, mezcla de arrogancia y control, lo lleva directamente a descubrir el estuche. La tensión estalla cuando Jacobo empieza a insinuar conocer secretos que podrían afectar tanto a Martina como a Adriano. La pluma, aparentemente inocente, se convierte en un detonante de celos y de amenazas veladas: Jacobo no solo cuestiona el pasado de Martina, sino que amenaza con exponer secretos de Adriano relacionados con Catalina. La simple mención del nombre de la mujer hace que el aire se enrarezca, y Martina siente la presión del peligro que se avecina.

Mientras tanto, en el servicio de La Promesa, se libra otra batalla, menos romántica pero igualmente intensa. Rómulo y Lope descubren que alguien ha estado filtrando las recetas de la casa, robando el trabajo del personal y publicándolo bajo el nombre de Madame Cocotte. La tensión crece, y la necesidad de proteger la reputación de la cocina lleva a idear un plan: preparar una receta falsa que sirva como cebo para descubrir al traidor. Felicitas, desconcertada por la idea de engañar con la cocina, debe aceptar que preservar la reputación y el honor del servicio es más importante que la tradición. La estrategia, cuidadosamente planificada, pone a todos los miembros del servicio en estado de alerta, recordando que, incluso en las tareas más cotidianas, el riesgo y la intriga están presentes.
El drama romántico también alcanza a Ángela y Curro, cuya relación se ve amenazada por los planes de Leocadia. Curro descubre que su madre tiene la intención de expulsarlo de La Promesa tras la boda de Ángela y Beltrán, un golpe devastador que pone en riesgo no solo su futuro en la casa, sino también la conexión con la mujer que ama. Ángela, sorprendida y dolida, jura proteger lo que sienten, asegurándole a Curro que no está solo. En silencio, observados desde lejos por Lorenzo, la lealtad, el amor y la incertidumbre se mezclan, generando un triángulo de tensiones emocionales que amenaza con estallar en cualquier momento.
Mientras todo esto sucede, en los pasillos de la casa, Cristóbal toma decisiones que podrían cambiar el destino de La Promesa. Observa en Teresa a alguien con capacidad, paciencia y obediencia, cualidades que considera esenciales para un liderazgo efectivo en el servicio. A pesar de su inseguridad, Teresa acepta la responsabilidad de convertirse en la nueva ama de llaves, consciente de que el peso del cargo será tan grande como su aprendizaje. La relación con Petra, su mentora, se vuelve delicada; la admiración y el respeto se mezclan con la sensación de haber superado a su maestra en un paso crucial. Este nombramiento no solo refleja un cambio en la estructura de poder dentro de la casa, sino también el reconocimiento de talentos y la posibilidad de que el servicio evolucione.
Pero el foco vuelve a Adriano cuando Jacobo, de manera implacable, entra en su habitación con un sobre en la mano: cartas de Catalina que nunca llegaron a sus manos. El descubrimiento es un golpe directo al corazón del joven. Cada línea de esas cartas revela un amor que nunca se extinguió, manipulado por terceros para hacerle creer lo contrario. Catalina había seguido escribiéndole, luchando por expresar sus sentimientos a pesar de la intervención de su padre y del entorno que los separó. Adriano se enfrenta a la cruda realidad: su rechazo no fue tal, sino el resultado de una mentira que lo había mantenido alejado del amor verdadero durante años. La sorpresa y la confusión se mezclan con la aparición de Martina, la guardiana de estos secretos, quien los mantuvo en silencio para protegerlo del dolor. Ahora, el joven debe decidir cómo reconciliar su pasado con Catalina y su presente con Martina, atrapado entre el amor perdido y la esperanza que renace.

En paralelo, Enora se ve enfrentada por Manuel a la necesidad de asumir responsabilidades por sus promesas incumplidas, mientras Toño presencia la escena, atrapado en un conflicto de lealtades y emociones que amenaza con desbordar la paciencia de todos. En otra parte del palacio, María y Samuel comparten un momento íntimo, donde la decisión de seguir adelante con el embarazo les ofrece un respiro de paz en medio del caos, un breve espacio donde solo importa el presente y la promesa de un futuro juntos.
Finalmente, el capítulo concluye con Adriano y Martina frente a frente. La verdad está sobre la mesa, las cartas en la mano de Adriano son testimonio de un pasado manipulado y de un amor que nunca se extinguió. Martina, que guardó esas cartas con la intención de protegerlo, espera en silencio su reacción. Ambos saben que ahora depende de Adriano decidir si enfrentará el pasado y lo aceptará, o si seguirá adelante dejando atrás los recuerdos de Catalina. En ese instante, todo lo que rodea a La Promesa —secretos, intrigas, celos, cambios de poder y emociones contenidas— parece suspenderse, mientras la decisión de un solo hombre podría alterar para siempre los corazones de quienes lo rodean.
El capítulo 717, con sus revelaciones, giros y decisiones imposibles, promete ser uno de los más intensos de la serie, donde cada personaje enfrenta su verdad, y donde los lazos del amor, la lealtad y el poder se entrelazan en un delicado equilibrio que amenaza con romperse en cualquier momento. Adriano finalmente tiene frente a sí la historia completa de Catalina, y con ella, el peso de decidir quién será, qué sentirá y a quién elegirá mantener cerca de su corazón.