LORENZO VUELVE al ATAQUE || REVIEW y ANÁLISIS de La Promesa capítulos 712-713
🔥 Spoiler: “Lorenzo regresa con fuerza, secretos al descubierto y tensiones al límite en La Promesa” 🔥
¡Increíble lo que está pasando en La Promesa! Si pensábamos que la calma iba a durar, estábamos muy equivocados. Lorenzo ha regresado, y lo ha hecho más decidido que nunca a desenmascarar mentiras y ajustar cuentas. Su vuelta ha revolucionado el ambiente de la hacienda, y aunque han pasado pocos episodios desde su regreso, ya ha conseguido que todo el mundo hable de él.
Esta semana comenzó con una confesión que dejó sin aliento a todos: “No solo lo sabía, Lorenzo, fui yo quien les dio permiso para marcharse juntos”. Con esas palabras, Leocadia desató una tormenta emocional que promete consecuencias impredecibles. Y es que su decisión de permitir que Ángela y Curro viajaran juntos no solo generó un conflicto inmediato con Lorenzo, sino que también reabrió viejas heridas y puso sobre la mesa el tema más doloroso de todos: el asesinato de Jana.
Aunque La Promesa avanza lentamente en algunas tramas, esta parte de la historia ha recuperado la intensidad que tanto echábamos de menos. Lorenzo ha vuelto al ataque, sin miedo, sin descanso, y con un objetivo claro: descubrir la verdad. Su mirada hacia Curro y Ángela está cargada de sospecha, y el amor entre ellos se enfrenta ahora a su mayor prueba. Lorenzo no confía, y no es para menos. La situación está tan enredada que cada movimiento puede cambiarlo todo.
La boda entre Lorenzo y Ángela, que se fijó para dentro de tres meses, parece cada vez más lejana. Muchos creen que ese enlace no llegará a celebrarse, y con razón. Los sentimientos de Ángela hacia Curro siguen vivos, aunque ella intente disimularlo. Y Curro, atrapado entre la culpa, la rabia y la confusión, no parece dispuesto a luchar por la verdad. El gran problema es que todo lo relacionado con Jana, su asesinato y la sombra de Leocadia, se ha ido diluyendo poco a poco, como si la serie hubiera querido cerrar ese capítulo sin justicia.

Resulta frustrante ver cómo, después de más de doscientos episodios, el asesinato de Jana parece haber perdido relevancia. Para los espectadores, aquel crimen fue el núcleo de toda la historia, el motor que debía mover las tramas posteriores. Sin embargo, Curro parece haber aceptado la falsa idea de que Lorenzo es el asesino y no se atreve a investigar más. No busca pruebas, no enfrenta a Leocadia y tampoco intenta descubrir la verdad. Todo se ha congelado, y eso deja una sensación amarga.
La serie ya nos enseñó algo parecido con la propia Jana. Recordemos que cuando ella empezó a investigar la muerte de su madre, pasaron cientos de capítulos sin ningún avance. Cuando por fin se acercó a la verdad, fue demasiado tarde: descubrió todo, pero no logró nada, y su destino fue trágico. Por eso muchos temen que Curro corra la misma suerte, que cuando finalmente despierte y se enfrente a Leocadia, el desenlace sea tan oscuro como el de Jana.
Aun así, Lorenzo ha llegado justo a tiempo para reactivar las emociones dormidas. Su regreso ha devuelto la tensión, la intriga y ese aire de peligro que tanto echábamos de menos. Ya en su primer día, logró descubrir todo lo relacionado con el viaje de Ángela y Curro. Lo sorprendente fue la rapidez con la que se enteró de todo: el lunes la verdad salió a la luz, y el martes ya estaba enfrentando a Leocadia por haber permitido algo así. La escena fue intensa, cargada de reproches y rabia contenida.
Y lo más desconcertante es la actitud de Leocadia. Parece que sus decisiones no tienen lógica: un día permite algo, al siguiente manipula a todos, y al otro comete un crimen o una traición sin motivo aparente. Su comportamiento ha perdido coherencia, y eso desconcierta no solo a los personajes, sino también a los espectadores. Ángela, por su parte, tampoco parece tener claro qué quiere. Antes, su motivación principal era descubrir quién era su padre, pero ahora ese tema ha quedado completamente olvidado. Su personaje se siente perdido, como si el rumbo se hubiera desdibujado.
En medio de todo este caos, la trama del servicio ha cobrado una fuerza inesperada. Petra, interpretada magistralmente por Marga Martínez, se ha convertido en el corazón emocional de estos capítulos. Su lucha interior, entre la antigua Petra manipuladora y la nueva Petra arrepentida, está siendo conmovedora. Las escenas con Pía están llenas de tensión, pero también de vulnerabilidad. A veces la vemos enfadada, gruñona, pero basta un segundo para que rompa en llanto y muestre su fragilidad.
Su historia actual es la mejor del servicio, sin duda. Y aunque intenta recuperar su puesto como ama de llaves, no lo tiene nada fácil. Pía, con toda su prudencia, decidió no proponerse para el cargo, pero no se lo dijo directamente a Petra, lo que dejó un vacío emocional en una escena que podría haber sido aún más poderosa. Aun así, el vínculo entre ambas mujeres sigue siendo una de las partes más humanas de La Promesa.
Por otra parte, todo parece indicar que la llegada inminente de Margarita podría cruzarse con la historia de Petra. La forma en que Leocadia ha tratado a Petra últimamente es inaceptable, y muchos creen que Margarita intervendrá para poner las cosas en su sitio. Si eso ocurre, sería una unión poderosa: dos mujeres fuertes, heridas por la vida, pero decididas a recuperar su dignidad. Y hay quienes ya imaginan que Margarita podría convertirse en una especie de aliada o protectora para Petra, algo que sin duda daría un giro muy interesante a la trama.
Mientras tanto, en la parte más ligera de la serie, las tramas de la “guardería del hangar” —esas pequeñas historias paralelas sin peso real en la narrativa— siguen avanzando con lentitud. No hay grandes sorpresas, solo el rumor constante de lo que está por venir. El misterio de “Madame Cocot o chocolate”, como algunos la llaman, continúa desarrollándose, aunque sin aportar demasiado al conjunto.
Todo apunta a que la verdadera emoción volverá cuando Margarita cruce las puertas de La Promesa. Su regreso está cada vez más cerca, y las cartas que se mencionan una y otra vez parecen ser la clave para su llegada. Una vez esté allí, las tensiones estallarán: Leocadia tendrá que enfrentarse a sus demonios, Lorenzo seguirá presionando, Curro quizá despierte de su letargo, y Ángela deberá decidir a quién pertenece realmente su corazón.
Por ahora, solo queda esperar. Los próximos episodios prometen ser un torbellino de emociones, con traiciones, enfrentamientos y verdades que ya no podrán ocultarse. La Promesa vuelve a encenderse, y todo indica que lo mejor está por venir.
Así que, promisers, preparaos: Lorenzo ha vuelto, el pasado amenaza con salir a la luz y las piezas del tablero comienzan a moverse de nuevo. Cuando Margarita regrese y la verdad empiece a filtrarse, nada ni nadie quedará a salvo en La Promesa.