Rechazado en el funeral de Jana, ¡Curro lo pierde todo! | Preestrenos de La Promesa del 27 al 29 de diciembre
La Promesa atraviesa una jornada devastadora: pérdidas, secretos y cambios irreversibles
La Promesa se despierta sumida en un silencio pesado, cargado de dolor. Dos ausencias centrales marcan el día: Hann, desaparecida definitivamente, y Cruz, arrestada tras perder todo apoyo. La tristeza envuelve cada rincón del palacio, mientras la familia y el personal se preparan para enfrentar el momento más difícil: el funeral de Hann Exposito De Luhan, un último adiós que parece colmar de sombras cada pasillo.
En medio del duelo, las tensiones internas se intensifican. Manuel, roto, sostiene entre sus manos los restos de su mundo, incapaz de aceptar la pérdida que lo deja vacío y al mismo tiempo lleno de furia contenida. Petra se encuentra ante decisiones inevitables, atrapada entre la obediencia que la ha guiado toda la vida y el resentimiento que ya no puede ignorar. Curro, devastado por la muerte de su hermana, lucha por hallar la verdad que parece escapar entre sus dedos.
La jornada arranca con un silencio que presagia desgracias. La confirmación de la muerte de Hann golpea a todos como un mazazo, y Manuel revive en sueños breves momentos de paz con su esposa, como si la conciencia le ofreciera un último instante de consuelo. Pero al despertar, la realidad lo atraviesa: Hann ya no respira.
Esa misma tarde, el palacio se reúne alrededor del féretro para el velatorio. El patio de servicio se ilumina con decenas de velas, creando un ambiente solemne y cargado de intimidad. Los amigos y compañeros de Hann la rodean con afecto genuino, mientras Manuel permanece inmóvil junto a ella, incapaz de imaginar un futuro sin su presencia. Petra observa todo desde la distancia, rígida y contenida, dividida nuevamente entre lealtad y resentimiento.
La tensión se traslada rápidamente hacia la marchesa Cruz. Ésta intenta que Petra se haga responsable del disparo que acabó con la vida de Hann para salvarla de la acusación, pero Petra rechaza la petición. La herida por la pérdida de su hijo Felisiano sigue abierta y la gobernante no está dispuesta a sacrificarse por alguien que nunca le mostró respeto. Su negativa, fría y definitiva, marca un quiebre irreversible en su relación con Cruz.
Curro, por su parte, sigue investigando la verdad detrás de la muerte de Hann. Antes de morir, ella le aseguró que no fue Cruz quien disparó, lo suficiente para que él descarte la culpa directa de la marchesa, aunque no lo exime completamente. Sin embargo, esta certeza no salva a Cruz de la prisión, donde Curro la quiere ver, convencido de que al menos ahora enfrentará consecuencias por los daños infligidos a Dolores, Tomás y otros que podrían salir a la luz.
Mientras tanto, Petra se esfuerza por permitir que las criadas participen en la despedida de Hann. El personal está dividido entre el miedo a represalias y el deseo de rendir homenaje. Finalmente, Catalina interviene y asegura que las jóvenes puedan despedirse de la muchacha por última vez, desafiando las restricciones impuestas.
El marqués Alonso comunica a Manuel una noticia que hiere profundamente: Hann no podrá ser sepultada en el panteón familiar de los Luhan. La Promesa atraviesa uno de sus momentos más oscuros cuando la familia acompaña a Hann en su último viaje. La ceremonia, cargada de dolor y emoción, permite un adiós conmovedor, aunque Manuel fija límites claros, prohibiendo la participación de su padre Alonso y de Lorenzo en la sepultura, convencido de que ambos contribuyeron, directa o indirectamente, a la tragedia. La distancia emocional entre Manuel y su familia se vuelve insalvable.
La tensión familiar se incrementa cuando llega una carta de la casa real a manos de Alonso: no es un mensaje de condolencia, sino la revocación de los títulos nobiliarios para él y para Curro. La noticia cae como un golpe definitivo, percibiéndose como la simbólica caída de la casa Luhan. Ramona, devastada por la muerte de Hann, insta a Curro a descubrir quién fue realmente responsable. Impulsado por el amor fraternal y el dolor, Curro interroga al doctor Gamarra, quien revela que alguien podría haber interferido en la recuperación de Hann, una revelación que sacude al joven y alimenta su determinación de encontrar justicia.
El dolor de Curro se convierte en una fuerza implacable. Frente a la tumba de su hermana, hace una promesa: no descansará hasta descubrir quién apagó su vida. La pérdida que lo abruma se transforma en un motor de acción, guiándolo hacia la verdad sin permitirle distracciones.
En medio de la tragedia, Alonso convoca a su familia y anuncia la revocación de los títulos, un golpe devastador para la casa que siempre se sostuvo en el prestigio y las apariencias. La noticia siembra desconcierto y aumenta la vulnerabilidad de los Luhan. Sin embargo, Leocadia se mantiene firme en su decisión de quedarse en La Promesa, casi desafiando al destino y la caída de la familia.

Lorenzo añade tensión con sus comentarios despectivos hacia Curro, recordándole las dificultades de su posición como hijo ilegítimo y anticipando conflictos futuros. Curro, sin embargo, centra su atención en la búsqueda de la verdad sobre la muerte de Hann, dejando de lado las provocaciones.
El drama se intensifica cuando Curro descubre que Alonso lo ha repudiado formalmente. Tras años de incertidumbre sobre su lugar en la familia, este acto le niega la conexión que había logrado descubrir con su linaje, marcando un quiebre doloroso entre padre e hijo. Manuel, incapaz de soportar la injusticia, reprocha abiertamente a Alonso, evidenciando la tensión que atraviesa toda la familia tras la muerte de Hann y el arresto de Cruz.
En los pasillos del servicio, también surgen cambios significativos. Riccardo muestra inesperada cercanía hacia Pía, alterando la dinámica habitual. Petra toma decisiones drásticas, incluyendo el despido de Simona, buscando consolidar su poder y ejercer control sobre el personal. Sin embargo, esta seguridad alimenta descontento entre los criados, que ven en ella una autoridad cada vez más rígida e impredecible.
La Promesa, tras la muerte de Hann y la caída de Cruz, se enfrenta a su momento más sombrío, pero no se detiene. La historia evoluciona, los conflictos se reconfiguran y la narrativa continúa, dejando espacio para nuevas intrigas y revelaciones. El adiós a Hann y Cruz es definitivo, pero la casa sigue viva, lista para afrontar los cambios, descubrir verdades ocultas y enfrentar las consecuencias de decisiones que apenas comienzan a desarrollarse.
En medio del luto, la pérdida y la traición, la serie plantea un futuro incierto donde cada personaje debe redefinir su lugar. Manuel, Curro, Petra y los demás enfrentan un mundo que exige valentía, justicia y la reconstrucción de vínculos rotos. La Promesa, aunque herida, sigue siendo el escenario de luchas por la verdad, decisiones conscientes y la posibilidad de un nuevo comienzo.