Sueños de Libertad Capítulo 17 de Noviembre (Gabriel revela su plan maestro:”Nadie podrá tocarme”)

En el avance del capítulo del 17 de noviembre de Sueños de Libertad, se percibe que la colonia amanece con una luz engañosa: un sol brillante que aparenta calma cuando, en realidad, por dentro todo está cambiando. El bullicio de la fábrica, el ruido de los camiones de Brosart y las voces de los trabajadores crean un ambiente aparentemente cotidiano, pero cada rincón de ese mundo está a punto de desmoronarse. Es como si, sin que nadie lo admita en voz alta, un enorme tablero de ajedrez estuviera en movimiento, empujando a cada personaje hacia un lugar decisivo.

Lejos de ese ajetreo, Andrés de la Reina enfrenta su propia batalla en una oficina fría de la cárcel. Allí, sentado frente a su abogado, escucha sin escuchar. El tic tac del reloj parece clavarse en su piel, recordándole que el tiempo se agota. Su abogado insiste en que no es momento de pedir permisos, que el juez no verá con buenos ojos una solicitud para visitar a Remedios. Pero Andrés está desesperado: sabe que ella posee información capaz de desenmascarar a Gabriel. Cuando menciona que la boda entre Gabriel y Begoña está a solo un mes, deja claro que su urgencia es real. Si Gabriel consolida su poder, la verdad será prácticamente imposible de sacarla a la luz. Al recibir una negativa rotunda, Andrés decide que actuará solo. Esa guerra —como él mismo dice— no la empezó él, sino Gabriel el día que decidió destruirlo.

De vuelta en la colonia, la situación también se complica. En la casa principal, Begoña sostiene una carta que la deja sin palabras: ha sido despedida del dispensario sin explicaciones. Aunque Digna protesta indignada y Gabriel se apresura a ofrecer su “ayuda”, Begoña se mantiene firme: no quiere ni favores ni influencias. Sabe que aceptar algo de Gabriel sería entrar en una deuda peligrosa. Aun así, exige con determinación que la Casa Kuna continúe abierta, pues ese espacio es vital para las mujeres y niños de la colonia.

Avance semanal de 'Sueños de libertad': Andrés descubre quién es realmente  Gabriel - Sueños de libertad

Sin que Begoña lo sepa, horas antes Claudia decidió nombrar a Maripaz como la nueva encargada de la Casa Kuna, una noticia que hizo llorar de emoción a la joven. Pero la alegría no duraría mucho. Durante una reunión tensa, Chloe —representante de Brosart— anuncia el cierre definitivo del proyecto. Según ella, no es rentable y ya no encaja en los planes de la empresa. Claudia se marcha devastada, consciente de que esa decisión hundirá a muchas mujeres que dependen del lugar para trabajar y sostener a sus familias. Cuando lo cuenta en el dispensario, Begoña siente cómo la desesperación avanza: ha perdido su empleo y ahora la Casa Kuna también desaparecerá. Es entonces cuando decide, a regañadientes, pedirle ayuda a Gabriel.

Mientras tanto, en otro rincón de la colonia, la vida parece continuar con cierta normalidad. En la cocina de la casa grande, Digna y su nieta Julia hornean galletas entre risas. Julia, con la espontaneidad de una niña, le sugiere a su abuela que debería dar clases de costura a otras mujeres. Aunque Digna duda, sus palabras siembran en ella la posibilidad de una nueva etapa, una vida diferente que nunca se atrevió a imaginar.

En la tienda del pueblo, Cristina atiende a Beltrán, quien busca un perfume para su prometida Loreto. Aunque conversan como dos viejos conocidos, entre ambos flota un pasado que ninguno se atreve a mencionar. Cuando él le entrega una invitación de boda, Cristina siente que una vieja herida vuelve a abrirse. No acepta la tarjeta, pero tampoco la rechaza; sus emociones, sin embargo, quedan agitadas.

En el almacén, Joaquín examina una caja dañada de Brosart mientras Gema y Luis lo observan. Las quejas por productos rotos se acumulan, y Joaquín tiene una idea inesperada: crear su propia empresa de embalaje para garantizar envíos de calidad. Por primera vez en mucho tiempo, se permite imaginar un futuro que no depende de decisiones tomadas desde París. Luis, que al principio se burlaba, termina reconociendo que tal vez Joaquín está preparado para iniciar algo grande.

En la casa grande, María se prepara para recibir a Chloé con la serenidad de quien domina la situación. Sin embargo, la conversación se vuelve rápidamente tensa cuando la francesa anuncia la intención de Brosart de retirar el apoyo financiero a la Casa Kuna. Para ella, ese proyecto es un gasto innecesario; para María, es una obligación moral. Las dos mujeres debaten con frialdad, midiendo cada palabra, conscientes de que detrás de esa conversación se juega el futuro de la colonia.

Avance del próximo capítulo de Sueños de libertad: Gabriel intenta no dejan  ningún fleco suelto para que no le descubran

Begoña, tras intentar hablar sin éxito con Chloé, recurre a Gabriel. Le pide que use su poder para impedir el cierre del proyecto. Él, fingiendo sorpresa, promete hacer “todo lo posible”. Por dentro, sin embargo, entiende que manipular esa situación puede jugar a su favor: ayudarlo a ganarse la confianza de la colonia y el cariño de Begoña.

Esa misma tarde, Gabriel busca a Digna intentando ganarse su aprobación. Le cuenta una historia triste sobre su infancia, tratando de despertar compasión. Aunque su voz suena convincente, Digna percibe algo oscuro detrás de sus palabras. No lo rechaza del todo, pero tampoco le cree. Cuando él se retira, ella intuye que su instinto le está advirtiendo algo grave.

Lejos de la colonia, Ángel Ruiz viaja en tren hacia Tenerife con una misión peligrosa: encontrar pruebas que incriminen a Gabriel antes de la boda. Lleva consigo nombres, fechas, documentos… todo lo que Andrés pudo darle. Sabe que está a punto de hurgar en un pasado turbio, y que hacerlo puede traer consecuencias.

Al caer la noche, María recuerda su última conversación con Andrés en la cárcel. Él afirmó que no se puede empezar de nuevo sobre una base de mentiras, y ella sabe que tiene razón. Aunque lo ama, comprende que el daño que se han hecho es demasiado profundo. Y mientras reflexiona, Gabriel le confiesa sus planes: cuando todo salga a la luz, cuando él haya acumulado suficientes “buenas acciones”, nadie se atreverá a tocarlo. Ella, inquieta, le pregunta quiénes son exactamente sus enemigos. Su respuesta, ambigua y escalofriante, la deja más intranquila que antes.