Sueños de Libertad Capítulo 447 (Andrés y María: El fin del matrimonio y una carta oculta)

Spoiler: Hola a todos fieles seguidores…

Hola a todos, queridos seguidores! Qué gusto volver a verlos por aquí para comentar lo más reciente de Sueños de Libertad. Hoy les traigo un adelanto cargado de emociones fuertes y muchísimo drama. En esta ocasión, el centro de la tormenta es el regreso de Andrés, un acontecimiento que, lejos de ser un bálsamo, ha removido todas las heridas abiertas. Muchos imaginaban que su vuelta traería calma, pero ocurrió exactamente lo contrario. Su presencia ha desencadenado tensiones intensas, especialmente con su padre y, como era de esperarse, con Begoña.
Lo que más desconcierta a todos es el drástico cambio en su personalidad. Andrés vuelve con un comportamiento distante, inexpresivo, casi helado, y esa actitud descoloca a quienes lo conocen bien. Pareciera que el accidente no solo le dejó secuelas físicas, sino también heridas internas que no se ven, pero que pesan mucho más. La gran pregunta que flota en el ambiente es: ¿se animará Andrés a revelar lo que descubrió en Tenerife? Todo apunta a que arrastra un peso emocional más grande que cualquier maleta.
El episodio abre con una escena dolorosa en la habitación que solía compartir con María. Lo vemos solo, sin pronunciar palabra, ocupándose de guardar sus pertenencias. Sus movimientos son rápidos y tensos; dobla cada prenda con meticulosidad, pero lo hace como si actuara en automático, sin detenerse a reflexionar. Respira profundamente, como si estuviera conteniendo algo que amenaza con desgarrarlo desde dentro.
María entra al cuarto en medio de ese silencio. Andrés la oye, pero no se gira de inmediato. Luego de unos segundos rompe la calma para anunciar que pedirá a Manuela que mañana termine de llevar sus cosas a su nuevo cuarto. María queda impactada; no comprende lo que escucha. Con voz temblorosa intenta mantener la compostura y le pregunta qué está haciendo y si acaso piensa marcharse otra vez. Andrés, sin mirarla directamente, contesta con frialdad que se mudará al cuarto de invitados, justo al lado, y que no se irá lejos.

Avance del próximo capítulo de Sueños de libertad: La marcha de María y  Andrés se hace realidad en la familia De la Reina
Esa indiferencia la deja helada. Apoyándose en sus muletas, se aproxima y le advierte que la gente hablará al notar que ya no comparten habitación. Andrés responde seco: nadie se sorprenderá, porque todos saben que su matrimonio lleva mucho tiempo roto. María queda petrificada ante tanta dureza. Intenta recordarle que estaban empezando a arreglar las cosas, que él mismo había dicho que iban mejor. Andrés suelta una risa amarga y le pide que no complique más la situación. Asegura que ella ya está recuperada y no lo necesita para nada.
Las palabras la lastiman profundamente. María insiste en que sí lo necesita, que no hable así, y afirma que él también la necesita. Ese comentario queda suspendido entre ambos. Andrés deja lo que está haciendo, se acerca y la mira fijamente, pero su expresión continúa siendo de piedra. Con sarcasmo le pregunta si habla del accidente y de sus lagunas mentales, asegurando que recuerda más de lo que ella cree.
El ambiente se tensa todavía más. María siente que él la acusa de algo y menciona la carta llegada desde Francia, aquella que Andrés aseguraba no haber recibido. Le recuerda que por esa razón tuvo que mostrársela a Begoña. Andrés responde con firmeza que ella le dijo que no había llegado ningún correo cuando él lo preguntó. María abre un cajón, saca la carta y se la entrega temblando, asegurando que él mismo la guardó.
Andrés se acerca despacio, le quita la carta y la examina con una mezcla de rabia, desconcierto y dolor. Guarda silencio un largo momento, mientras respira de forma agitada. María intenta calmarlo, diciéndole que aún tiene lagunas y que su irritabilidad es parte de las secuelas del accidente. Pero Andrés responde con resentimiento, insinuando que para ella es más cómodo culpar sus cambios de humor y su memoria dañada.
María, devastada, deja caer sus muletas, se aferra a él y le dice casi llorando que no le importa nada de eso, que quiere estar a su lado en los buenos y malos momentos. Andrés la sostiene para que no caiga, la sienta en la cama y ella le declara su amor. Él no responde. Simplemente se separa, recoge las muletas, se las entrega y toma su ropa sin cruzar la mirada con ella. Finalmente, se acerca a su oído y le murmura, con una voz helada que no parece la suya: “No me vas a volver a engañar.” Luego se marcha sin voltear.
Apenas sale al pasillo, se encuentra con Gabriel, quien lo saluda con una sonrisa cargada de ironía. Le dice que su regreso ha sido un alivio para todos. Andrés responde con desconfianza y Gabriel aclara que él y Begoña lamentaron su partida, sobre todo tan cerca de un momento especial para ellos. Andrés le reprocha que ese evento lo hicieron apresurado y sin considerar a la familia. Gabriel lo reconoce con humor, diciendo que fue una locura romántica de Begoña más que suya.

¡Fin de la agonía! Tras unos segundos de duda, Andrés pronuncia el sí  quiero a María
Luego comenta que todos se preocuparon cuando Andrés desapareció, especialmente su padre. Andrés admite que es por él por quien más lo siente. Gabriel incluso menciona que llegaron a pensar que, por su amnesia, podría haber aparecido en Francia. Andrés frunce el ceño y lo corrige: estuvo en Vallaranda, que no tenía nada que hacer en Francia. Esa respuesta llama la atención de Gabriel, que lo observa intentando descifrar si dice la verdad.
Entonces, Gabriel se pone serio y le dice que lo único que quiere es que Begoña esté tranquila, y que algunas actitudes de Andrés la alteran. Andrés afirma que conoce bien su estado y menciona a quienes considera su familia: Begoña, Julia, Marta y su padre. Gabriel remata la lista agregando a María, lo que genera un silencio incómodo. Andrés se excusa de inmediato diciendo que necesita descansar después de un día agotador y se retira por el pasillo sin hacer ruido, aunque siente la mirada desconfiada de Gabriel clavada en su espalda.
Mientras camina hacia su nueva habitación, Andrés parece arrastrar un peso invisible. Da la impresión de que hay algo que no ha contado, algo que trajo consigo desde su viaje y que podría cambiarlo todo si saliera a la luz. ¿Revelará finalmente qué descubrió en Tenerife? ¿Podrá María recuperar su confianza ahora que él afirma recordar más cosas? ¿Logrará Gabriel averiguar dónde estuvo realmente Andrés?
Cuéntenme en los comentarios qué creen que pase. Nos encanta leer sus teorías. Gracias por acompañarme en este análisis exclusivo de Sueños de Libertad. ¡Nos vemos en el próximo episodio!