Sueños de Libertad Capítulo 645 (Andrés descubre la verdad: El plan para destruir a Gabriel)

Hola a todos y bienvenidos de nuevo. Hoy nos adentramos en el corazón de uno de los capítulos más intensos y reveladores de Sueños de Libertad, el episodio 445. 

Este capítulo no es uno más; marca un punto de inflexión decisivo en la historia. Los secretos salen a la luz y las verdaderas intenciones de los personajes se muestran sin filtros, sacudiendo los cimientos de las familias Merino y de la reina. La tensión es palpable desde el primer momento y los espectadores se encuentran atrapados en una espiral de miedo, culpa y revelaciones.

La trama comienza en la oficina de la fábrica, donde la atmósfera está cargada de paranoia. Gabriel comparte noticias alarmantes que provienen de París: su contacto, un tal señor Grosai, advierte que alguien está investigando los vínculos de Beltrán con la prestigiosa compañía francesa Brosat. Esta información provoca un estallido de terror en María. Su rostro refleja el pánico de quien ha construido su vida sobre un castillo de mentiras y teme que la más mínima brisa lo derrumbe todo. Su mente apunta inmediatamente a Andrés, con el temor de que haya recuperado la memoria. María no teme por el dinero; teme que su mentira sobre la parálisis de Andrés y su implicación en el sabotaje de la fábrica salga a la luz. Cada sombra parece ser Andrés regresando para exigir justicia.

En contraste, Gabriel mantiene la calma. Analiza la situación como un maestro de ajedrez, tratando de interpretar la cautela de Andrés como una señal de amnesia y no de planificación. Esta subestimación revela la primera fisura en la armadura de Gabriel: su arrogancia podría ser el principio de su caída.

¡Andrés descubre la verdad!: María se pone de pie delante suya para impedir  que vaya a fábrica

El capítulo nos lleva luego a un asilo de ancianos, donde Andrés se presenta bajo el alias de Enrique Villa, fingiendo ser un amigo de Gabriel. Su objetivo es la señora Márquez, madre biológica de Gabriel. En este encuentro íntimo y cargado de tensión, la anciana narra los sacrificios que hizo para proteger a su hijo de un padre violento, Bernardo. Relata cómo lo llevó a Tenerife y cortó los lazos con su pasado para salvarlo. La historia revela que Gabriel, al crecer, buscó a su padre y solo encontró su tumba. Este descubrimiento explica la obsesión de Gabriel por el control y su necesidad de poseer y dominar a quienes lo rodean. Andrés, atento, empieza a encajar las piezas del rompecabezas que forman el carácter y las motivaciones de su primo, entendiendo que no nació siendo un villano, sino que fue forjado por la tragedia y el abandono.

En los exteriores de la fábrica, se desarrolla otra escena clave: Cristina confronta a Beltrán con nombres que salen del pasado, Irene y José, fantasmas de antiguas traiciones y posibles víctimas de los negocios oscuros de Brosat. La reacción de Beltrán, rígido y evasivo, muestra que la verdad es peligrosa y que estos secretos aún podrían desestabilizar la estructura de poder dentro de la empresa. La valentía de Cristina la coloca en el centro de la intriga, al enfrentarse directamente a quienes han manipulado y ocultado la información.

La llegada de la delegación francesa a la fábrica aumenta la tensión y el contraste entre los personajes. Marta, meticulosa y preocupada, revisa los libros de contabilidad, mientras Carmen y Claudia, jóvenes trabajadoras humildes, luchan por mantener la compostura ante la sofisticación de los visitantes. Chloe Du Boys, representante de Brosat, aporta un giro humano: revela que fue adoptada y que su padre biológico es Pepe, el antiguo portero de la finca. Este detalle conecta a la poderosa extranjera con los orígenes humildes de la familia, sugiriendo que podría convertirse en una aliada estratégica en el futuro.

La tranquilidad de esta visita se rompe con noticias devastadoras: el Ayuntamiento ha denegado la licencia de obras para la sala de máquinas y ha impuesto una multa considerable por un defecto administrativo. Pelayo, impulsado por su amor y deseo de proteger a Marta, ofrece intervenir utilizando su cargo de gobernador. Un acto noble, pero que lo expone a graves consecuencias legales y políticas frente a enemigos como Cárdenas.

El drama se traslada al taller, donde Joaquín enfrenta la desolación. La máquina troqueladora, en la que había invertido todos los ahorros familiares, llega defectuosa. Desesperado, contempla usar lo que le queda para repararla. La tensión alcanza su punto máximo cuando recibe una llamada de Salazar: los socios estadounidenses han aceptado su propuesta para distribuir el papel de burbujas en toda España. La alegría de Joaquín y Digna es conmovedora, un respiro de esperanza en medio del caos. Este triunfo refleja la lucha incansable y la dignidad de la familia Merino, frente a un mundo lleno de intriga y amenazas.

En la mansión, Damián revela su profundo arrepentimiento. Se confiesa con Digna sobre los errores cometidos al moldear la vida de Gabriel y admite que a veces desearía la muerte como alivio. Además, intenta acelerar la adopción de Julia para Begoña y Gabriel, un gesto que Digna percibe como una estrategia de control más que como un acto de amor. Su intuición señala que Begoña podría necesitar despertar ante estas imposiciones antes de que sea demasiado tarde.

El conflicto ético y emocional alcanza su clímax con Luis Merino, quien descubre el plagio de la fórmula de Kobeaga. La traición lo convierte en un defensor del legado familiar, dispuesto a enfrentar diariamente a Gabriel para proteger la creatividad y la memoria de su padre. Su determinación lo transforma en un personaje central en la resistencia contra los abusos de poder internos.

Avance semanal de 'Sueños de libertad': Andrés descubre quién es realmente  Gabriel - Sueños de libertad

La noche trae otra capa de drama con la fiesta en la cantina. Entre la celebración forzada con la delegación francesa y la borrachera de Tacio, se muestra la distancia entre la vida de la élite empresarial y la gente común, reflejada en la decepción silenciosa de Carmen. Este contraste subraya que mientras los poderosos maniobran con empresas y fortunas, las consecuencias de sus acciones afectan la vida cotidiana de quienes dependen de ellos.

El episodio culmina en la alcoba de Gabriel y Begoña, donde el romance se convierte en un acto de control. Gabriel le entrega a Begoña un anillo de bodas en la intimidad, imponiendo reglas sobre su vida y su futuro, dictando incluso nombres para el hijo que esperan. El gesto, aparentemente romántico, se percibe como un grillete de oro que encierra a Begoña en una jaula emocional y psicológica.

Finalmente, el episodio cierra con la amenaza política de Cárdenas sobre Pelayo, exponiendo los riesgos de utilizar el poder para intereses personales. Pelayo queda paralizado, consciente de que sus buenas intenciones lo han convertido en una marioneta en manos de un enemigo calculador. La serie recuerda que las verdaderas cárceles no siempre tienen barrotes: a veces adoptan la forma de un anillo de bodas o de un cargo político, dejando a los personajes atrapados entre la lealtad, el miedo y la ambición.

El episodio 445 termina dejando múltiples frentes abiertos: el despertar de Begoña ante su confinamiento, la llegada de Andrés a Toledo con un plan estratégico, la tensión política que amenaza el matrimonio de los Olivares y la consolidación de Luis como protector del legado Merino. Todo apunta a que los próximos capítulos estarán llenos de confrontaciones, secretos revelados y decisiones que podrían cambiar para siempre el destino de todos.